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Qué es el beso de Singapur y cómo se practica

Raquel Alcolea

El famoso beso de Singapur consiste nada más que en la contracción de los músculos vaginales, según explica la sexóloga Raquel Graña de Íntimas Conexiones. Para aquellas mujeres que practican ejercicios de Kegel o Pilates de forma habitual, puede que les resulte más fácil, aunque la experta asegura que no es un ejercicio fácil.

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Sexo seguro durante el coronavirus: posiciones sexuales

Cómo reconocer los músculos vaginales

Siempre que nos referimos a los ejercicios de Kegel, se explica que para practicarlos debemos contraer los músculos internos de la vulva como si pretendiéramos cortar la orina. “Imagínate esa sensación. Una vez que la tienes, solo tienes que convertirla en realidad. Contrae los músculos de la orina y la pared vaginal. Notarás la diferencia a medida que la trabajes”, dice Raquel Graña.

Una vez que aprendemos a identificar y controlar fácilmente esta zona, el sexólogo aconseja hacer ejercicios de Kegel constantemente. En ese sentido, comenta que no todas las mujeres necesitan la misma cantidad de ejercicios para tonificar la zona, aunque recomienda comenzar con 20 repeticiones tres veces al día.

Con el tiempo (después de las primeras dos semanas de entrenamiento diario), las repeticiones deberían ser un poco más largas. Por lo tanto, uno debe practicar la serie de “tirar-sostener-soltar” en lugar de simplemente practicar “tirar hacia arriba y soltar”. Y de ahí pasaríamos a la siguiente fase para perfeccionar la técnica.

Si esta práctica se controla en solitario, podemos realizar el famoso beso de Singapur con nuestra pareja heterosexual.

¿Qué es el beso de Singapur?

La sexóloga Raquel Graña explica con detalle en qué consiste la práctica del beso de Singapur. Una vez tengamos relaciones sexuales, debemos intentar contraer este músculo durante la penetración. En este punto, la comunicación es uno de los aspectos más importantes de una práctica satisfactoria. Nuestro compañero nos dirá si siente la fuerza que estamos ejerciendo sobre su miembro.

La práctica del beso de Singapur se caracteriza por la capacidad de contraer y relajar los músculos vaginales de forma controlada hasta que se pueda sujetar el pene. No es una práctica erótica fácil, porque si solo es difícil contraer los músculos, lo es aún más cuando tienes un pene dentro.

Para disfrutar del beso de Singapur, la sexóloga aconseja insistir y practicar. La idea es que intentes practicarlo una, dos, tantas veces como quieras y que tu pareja te diga cómo se siente y si le gusta o no. Al principio será difícil, pero si persistes, poco a poco te parecerá más fácil.

Una vez que se perfecciona la técnica, existe la oportunidad de combinar movimientos de cadera con contracciones, aunque esto requiere aún más experiencia.

Probar cosas nuevas y disfrutar de una sexualidad consciente es positivo para la pareja, aunque la sexóloga de Intimate Connections insiste en que, como siempre se dice en el ámbito del erotismo, cada uno es diferente y no todos disfrutan de la práctica, ni les parece agradable.




Posturas sexuales que aumentan el placer

Las diferentes posiciones pueden ayudarte a llegar a placeres nunca antes explorados.

SANTIAGO.- Los juegos eróticos y las diferentes posturas proporcionan placer y generan una mayor complicidad sexual entre las parejas. No es necesario ser un experto para lograr realizar las posturas, sin embargo existen algunas posiciones  que son muy recomendables, ya que no  tienen una mayor complejidad para realizarlas. Aquí te indicaremos algunas que aumentarán directamente el placer sexual.

El puente es una postura sexual que necesita un poco de flexibilidad y por su puesto resistencia de ambas partes. El hombre es el encargado de formar y sostener a la mujer, mientras que ella se encuentra sentada sobre él. En este momento es preciso realizar una leve rotación de la cadera.

Postura sexual el puente
Postura sexual el puente

Por otro lado tenemos la balsa, en donde el hombre se sienta con las piernas abiertas uniendo las plantas de los pies haciendo una especie de mariposa con las piernas. La mujer por su lado se sienta sobre él entremedio de las piernas.

Postura sexual la balsa
Postura sexual la balsa

La esfinge es una de las posiciones sexuales más comunes, en donde el hombre debe montar a la mujer, la cual se encuentra apoyada sobre sus antebrazos. Muy placentera y a la misma vez muy excitante para ambas partes.

Postura sexual el esfinge
Postura sexual el esfinge

El molde no puede quedar fuera de esto, ya que es más común de lo que pensamos. Muy parecida a la cucharita, en donde ambos están recostados. La mujer apoyando los glúteos en el vientre del hombre. Es una postura en donde el hombre aparte de penetrar a la mujer, puede jugar con sus manos realizando a la mujer algún tipo de caricia que la estimule aún más.

Postura sexual el molde
Postura sexual el molde

Hay que salir un poco de la rutina y practicar estas posiciones que son fáciles y muy placenteras. Para que el encuentro sexual sea mucho más provechoso, podemos acompañar estas posiciones con caricias y besos. La mujer de por si demora mucho más en estar totalmente preparara para el acto sexual, por lo que es aconsejable que antes de realizar estas posiciones sexuales, asegurarse bien de que la mujer se encuentre totalmente lubricada.




Ya de abuelitos recrean su famoso beso en el Time Square

SANTIAGO.-  Sydnor y Harriette Thompson viven una de esas historias que parecen de ensueño. Con más de 67 años de casados, la pareja decidió volver a sellar su amor reviviendo la icónica foto del beso de Times Square, hecha en 1945.


Claudia Kompatzki
ckompatzki@todomujeres.cl
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El Beso en el Time Square
El Beso en el Time Square

 

Según un importante periódico inglés, Sydnor y Harriette se casaron justo dos horas después de graduarse de la universidad en 1947.

Estoy feliz de estar aquí para ayudar a mantener el espíritu de aquel 45 con vida”, explicó la señora Thompson después de re interpretar el beso.

“Podrán darse cuenta de que lo mejor que hice en mi vida fue casarme con ella hace mucho tiempo”, declaró su adorable esposo.

Esta es la imagen de la feliz pareja intentado recrear el beso:

Reviviendo el beso
Reviviendo el beso

 La historia: 

Rondaban las siete de la tarde del 14 de agosto de 1945 y el Presidente Truman, a través de las pantallas instaladas en la conocida plaza neoyorquina, anunciaba para todos los norteamericanos la maravillosa noticia, Había terminado la Segunda guerra Mundial, cuando esta pareja de desconocidos decidieron, de una manera espontánea –al menos así lo cuenta la leyenda y el recuerdo del instante mágico así merece que permanezca– fundirse en ese apasionado beso que vemos; beso que el fotógrafo Alfred Eisenstaedt consiguió inmortalizar de manera tan oportuna.