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¿Es malo comer mucha fruta? Experto en longevidad advierte sobre el exceso de azúcar natural

Aunque la fruta es clave en una alimentación saludable, consumirla en exceso puede aumentar la ingesta de fructosa. Un especialista en longevidad explica cuánta fruta se recomienda y cuáles elegir.

La fruta es uno de los pilares de una dieta equilibrada. Rica en vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra, su consumo está ampliamente recomendado por especialistas en nutrición. Sin embargo, incluso los alimentos más saludables pueden generar efectos no deseados cuando se consumen en exceso.

En este contexto, el experto en longevidad Valter Longo ha generado debate al advertir sobre el alto consumo de fruta en la dieta diaria. Según explica, muchas personas tienden a sobreestimar sus beneficios sin considerar un factor clave: su contenido en fructosa, un tipo de azúcar natural.

El problema no es la fruta, sino la cantidad

El mensaje no apunta a eliminar la fruta, sino a moderar su consumo. En muchos casos, se ha instalado la idea de que, al ser saludable, se puede consumir sin límites. Esto ha llevado a que algunas personas incluyan varias porciones al día, superando lo recomendado.

Si bien elegir fruta siempre será mejor que optar por productos ultraprocesados, el exceso puede traducirse en una mayor ingesta de azúcares, lo que a largo plazo puede afectar el peso y la salud metabólica.

¿Cuánta fruta se recomienda al día?

Dentro de una dieta equilibrada, como la dieta mediterránea, se sugiere consumir alrededor de cinco porciones diarias entre frutas y verduras. Sin embargo, el equilibrio es clave.

Los especialistas recomiendan priorizar:

  • 2 porciones de fruta
  • 3 porciones de verduras

Esto permite aprovechar los beneficios de ambos grupos sin caer en excesos de azúcar natural.

La fructosa: un azúcar que también cuenta

La fructosa es un azúcar presente de forma natural en la fruta. Aunque no es equivalente al azúcar refinada, su consumo elevado también puede tener impacto en el organismo.

Según el especialista, ingerir grandes cantidades de fruta puede llevar a un exceso de carbohidratos diarios, lo que, mantenido en el tiempo, podría influir en el aumento de peso.

Por eso, el enfoque no debe ser eliminar alimentos saludables, sino mantener una dieta balanceada y consciente.

Frutas con menor contenido de fructosa

Para quienes buscan controlar su ingesta de azúcar, existen algunas frutas que destacan por su bajo contenido de fructosa y que pueden ser una excelente alternativa:

  • Limón: bajo en azúcar y alto en vitamina C
  • Arándanos: ricos en antioxidantes y con bajo aporte calórico
  • Frambuesas: buena fuente de fibra y vitaminas
  • Guayaba: muy rica en vitamina C
  • Melón y sandía: alto contenido de agua y efecto refrescante

Estas opciones permiten disfrutar de la fruta sin elevar demasiado el consumo de azúcares.

El equilibrio como clave de la alimentación

El consumo de fruta sigue siendo fundamental para la salud. Sus beneficios están ampliamente respaldados, especialmente en lo que respecta a la digestión, el sistema inmune y el control del peso.

Sin embargo, como ocurre con cualquier alimento, el equilibrio es esencial. Una dieta saludable no se basa en excesos, sino en variedad y proporción adecuada.

Conclusión

La fruta no es el problema, sino el consumo desmedido. Incorporarla de forma equilibrada dentro de la dieta permite aprovechar sus beneficios sin caer en excesos de azúcar.

Escuchar al cuerpo, variar los alimentos y mantener hábitos saludables sigue siendo la mejor estrategia para cuidar la salud a largo plazo.




Piña: beneficios reales para la digestión, la inflamación y la retención de líquidos

Rica en vitamina C, agua y bromelina, la piña se posiciona como una de las frutas más completas para la salud digestiva y el bienestar general. Conoce sus verdaderos beneficios, cuánto consumir y por qué es ideal incluirla en la dieta.

La piña es una de las frutas tropicales más valoradas por sus propiedades nutricionales. Más allá de su sabor refrescante, destaca por su aporte de nutrientes clave que pueden contribuir al bienestar digestivo, la hidratación y una alimentación equilibrada.

Especialmente en épocas de mayor consumo de frutas frescas, como la primavera, la piña se convierte en una excelente alternativa para incorporar a la dieta diaria. Su composición la hace ligera, nutritiva y fácil de combinar en distintas comidas.

Un aliado para la digestión

Uno de los principales beneficios de la piña está relacionado con su contenido de bromelina, una enzima que ayuda a descomponer las proteínas. Gracias a esto, puede facilitar la digestión, especialmente después de comidas abundantes.

Su consumo como postre o después de platos más pesados puede aportar una sensación de ligereza, aunque es importante entender que no reemplaza tratamientos digestivos ni actúa como un medicamento. Su efecto es complementario dentro de una dieta equilibrada.

¿Tiene efecto antiinflamatorio?

La piña también es conocida por sus posibles propiedades antiinflamatorias, asociadas principalmente a la bromelina. Sin embargo, este efecto se observa con mayor claridad en extractos concentrados o suplementos, no tanto en el consumo habitual de la fruta.

Aun así, incluir piña dentro de una alimentación saludable puede aportar beneficios generales gracias a su perfil nutricional, ayudando a mantener el organismo en equilibrio.

Hidratación y apoyo frente a la retención de líquidos

Otro de los puntos fuertes de la piña es su alto contenido de agua. Esto la convierte en una fruta ideal para favorecer la hidratación y contribuir a una dieta ligera.

Si bien muchas veces se le atribuye un efecto diurético, su acción es más bien indirecta. Al ser baja en calorías y rica en agua, ayuda a sustituir alimentos más pesados o con mayor contenido de sal, lo que puede favorecer la sensación de menor hinchazón.

Valor nutricional de la piña

Desde el punto de vista nutricional, la piña ofrece múltiples beneficios:

  • Alto contenido de vitamina C
  • Bajo aporte calórico
  • Rica en agua
  • Fuente de antioxidantes

Una porción de aproximadamente 150 gramos aporta una cantidad moderada de azúcares naturales, perfectamente compatible con una dieta equilibrada en personas sanas.

¿Cuánta piña se recomienda consumir?

La cantidad ideal de consumo se sitúa entre 120 y 200 gramos al día. Esto equivale aproximadamente a dos o tres rodajas de tamaño medio.

No es necesario restringir su consumo, salvo en casos específicos indicados por un profesional de la salud. Lo más importante es mantener una alimentación variada y equilibrada.

¿Cuál es el mejor momento para comer piña?

No existe una hora específica en la que la piña sea más efectiva. Puede consumirse en distintos momentos del día:

  • Como desayuno
  • A media mañana
  • Como postre
  • Después de comidas abundantes

Lo relevante es incorporarla de forma regular dentro de una dieta saludable.

¿Fresca o enlatada?

A la hora de elegir, la piña fresca es la mejor opción. Esto se debe a que conserva mejor sus propiedades, especialmente la actividad de la bromelina.

En el caso de la piña enlatada, los procesos térmicos reducen parte de sus beneficios. Si se consume en conserva, se recomienda optar por versiones al natural o en su jugo, evitando aquellas en almíbar por su alto contenido de azúcares añadidos.

Un alimento saludable dentro de una dieta equilibrada

La piña no es un alimento milagro, pero sí una excelente opción dentro de una alimentación saludable. Su combinación de nutrientes, hidratación y sabor la convierten en una fruta versátil y beneficiosa.

Incorporarla de forma regular puede contribuir a mejorar la digestión, mantener una buena hidratación y aportar vitaminas esenciales, siempre dentro de un estilo de vida equilibrado.




Omega 3: beneficios reales, cuándo basta con la alimentación y cuándo considerar un suplemento

El Omega 3 es clave para la salud del corazón y el cerebro, pero no siempre está claro si basta con la dieta o si es necesario suplementarlo. Expertos explican sus beneficios, diferencias y cómo consumirlo correctamente.

El Omega 3 se ha convertido en uno de los nutrientes más mencionados cuando se habla de salud, bienestar y envejecimiento. Su popularidad ha crecido al punto de estar presente en conversaciones sobre memoria, corazón e incluso calidad de vida. Sin embargo, junto con su fama también han surgido dudas: ¿realmente es tan importante?, ¿se puede obtener solo con la alimentación?, ¿vale la pena tomar suplementos?

Lejos de ser una moda, el Omega 3 es un tipo de grasa esencial que el organismo necesita para funcionar correctamente, pero que no puede producir en cantidades suficientes por sí solo. Por esta razón, su consumo a través de la dieta o suplementación es fundamental para mantener un buen estado de salud.

¿Qué es el Omega 3 y por qué es importante?

El Omega 3 pertenece al grupo de los ácidos grasos poliinsaturados. Estas grasas cumplen funciones clave en el organismo, ya que forman parte de las membranas celulares, participan en procesos antiinflamatorios y contribuyen al correcto funcionamiento del sistema cardiovascular y cerebral.

Dentro del Omega 3 existen tres tipos principales:

  • ALA (ácido alfa-linolénico): presente en alimentos de origen vegetal como semillas y frutos secos
  • EPA (ácido eicosapentaenoico): presente en pescados grasos
  • DHA (ácido docosahexaenoico): fundamental para el cerebro y la visión

Mientras el ALA se encuentra en alimentos como las nueces o las semillas, el EPA y DHA se obtienen principalmente del pescado azul, como el salmón, la sardina o el jurel.

El problema actual: bajo consumo de Omega 3

Aunque muchas dietas incluyen grasas en abundancia, no siempre se trata de las adecuadas. En la alimentación moderna predominan las grasas saturadas y algunas grasas menos beneficiosas, mientras que el consumo de Omega 3 suele ser insuficiente.

Uno de los principales motivos es el bajo consumo de pescado azul. Muchas personas no lo incorporan de forma regular en su dieta, lo que reduce significativamente la ingesta de EPA y DHA, considerados los más importantes para la salud.

Omega 3 y envejecimiento: por qué cobra más importancia con los años

A medida que pasan los años, el interés por el Omega 3 aumenta, especialmente a partir de los 40 o 50 años. En esta etapa, cuidar el corazón, la memoria y los procesos inflamatorios se vuelve prioritario.

El Omega 3 puede aportar beneficios como:

  • apoyo a la salud cardiovascular
  • contribución al funcionamiento cerebral
  • ayuda en procesos inflamatorios leves
  • apoyo a la salud visual

Sin embargo, los expertos coinciden en que no se trata de un producto milagroso, sino de un nutriente que debe formar parte de un enfoque integral de salud.

¿Es suficiente con la alimentación?

En teoría, una dieta equilibrada debería cubrir las necesidades de Omega 3. Consumir pescado azul dos o tres veces por semana, junto con alimentos vegetales ricos en ALA, podría ser suficiente.

En la práctica, esto no siempre ocurre. Factores como hábitos alimentarios, disponibilidad de alimentos o preferencias personales hacen que muchas personas no alcancen los niveles recomendados.

Además, no basta con consumir pescado de forma ocasional. La clave está en la regularidad y en la calidad de las fuentes.

¿Cuándo considerar un suplemento de Omega 3?

La suplementación puede ser una alternativa cuando la dieta no logra cubrir las necesidades. Sin embargo, no todos los suplementos son iguales.

Un producto de calidad debe considerar:

  • alta concentración de EPA y DHA
  • pureza del aceite
  • estabilidad del producto
  • trazabilidad de su origen

Es importante entender que el aceite de pescado no es lo mismo que el Omega 3 en sí, sino que es su fuente. Por eso, lo relevante es la cantidad real de EPA y DHA que aporta cada dosis.

Un complemento, no un reemplazo

Los especialistas insisten en un punto clave: los suplementos no sustituyen una alimentación saludable. Su función es complementar, no reemplazar.

El verdadero impacto del Omega 3 se logra cuando forma parte de un estilo de vida equilibrado que incluya:

  • alimentación variada
  • actividad física regular
  • control del estrés
  • buenos hábitos de sueño

Dentro de este contexto, el Omega 3 puede convertirse en un aliado importante para la salud a largo plazo.

Conclusión

El Omega 3 no es una tendencia pasajera, sino un nutriente esencial con beneficios comprobados para el organismo. Sin embargo, su efectividad depende de cómo se incorpora en la rutina diaria.

Priorizar alimentos ricos en Omega 3 es siempre el primer paso. Cuando esto no es suficiente, la suplementación puede ser una herramienta útil, siempre que se elija con criterio y como parte de un enfoque integral de bienestar.




La perimenopausia y la menopausia: dos etapas distintas de un mismo proceso

La menopausia y la perimenopausia no son el fin de la vitalidad: son una transición biológica que, con atención adecuada a la alimentación, el sueño y el movimiento, puede vivirse con energía y bienestar.

Lejos de ser un fallo del organismo, esta etapa representa una reconfiguración del sistema endocrino y neurológico. El estrógeno actúa como modulador del sistema nervioso, la serotonina y la dopamina; por eso sus oscilaciones influyen en el estado de ánimo, la memoria y la concentración. Comprender este mecanismo es clave para acompañar la transición con menos culpa y más paciencia.

La menopausia, en cambio, es el punto de llegada: se considera que una mujer ha llegado a la menopausia cuando ha pasado un año completo sin menstruación. En ese momento, los ovarios dejan de liberar óvulos y los niveles de estrógenos y progesterona se estabilizan en valores más bajos. A partir de ahí, el cuerpo entra en una nueva etapa hormonal que afecta el metabolismo, el sueño, la piel, los huesos y la composición corporal.

Dra. Mariana Pérez, endocrinóloga y especialista en salud femenina: “La perimenopausia es un período de ajuste. No es debilidad: es biología. Comprender lo que ocurre facilita que las mujeres adopten estrategias reales para sostener su energía y bienestar.”

Energía y ánimo: la conexión hormonal y mitocondrial

Un síntoma frecuente es la fatiga persistente: muchas mujeres dicen “me levanto cansada aunque haya dormido”. Esto tiene fundamento bioquímico: los estrógenos ayudan a proteger la función mitocondrial —las centrales energéticas de las células— y al disminuir, la producción de energía puede resultar menos eficiente.

El estilo de vida juega un rol crucial. Exposición a luz natural por la mañana, un sueño reparador, reducir la hiperestimulación digital y mantener rutinas de actividad física diaria ayudan a restablecer el ritmo circadiano y recuperar energía.

  • Luz natural: 20–30 minutos por la mañana para sincronizar el reloj biológico.
  • Descanso: priorizar hábitos que favorezcan sueño profundo (horarios regulares, ambiente oscuro y sin pantallas).
  • Movimiento diario: caminatas, ejercicios de fuerza o actividades que combinen cardio y resistencia.

Huesos fuertes: no solo tomar calcio

Durante los primeros años después de la menopausia, la pérdida de masa ósea puede acelerar hasta un 20%. Los estrógenos ayudan a mantener el equilibrio entre formación y degradación del hueso; sin ellos, el esqueleto necesita más atención.

No basta con suplementar calcio: la inflamación, el estrés crónico, la acidez metabólica y el exceso de azúcares y café pueden inducir al cuerpo a movilizar minerales (incluido el calcio) desde los huesos para neutralizar el pH, lo que aumenta el riesgo de pérdida ósea y depósitos indeseados de calcio en arterias o riñones.

Más allá del calcio, es fundamental:

  1. Seguir una alimentación rica en vegetales, magnesio, vitamina D y vitamina K2.
  2. Gestionar el estrés con técnicas de relajación y sueño de calidad.
  3. Practicar ejercicios con carga (caminar, saltar, entrenamiento de fuerza) que indiquen al cuerpo que necesita mantener huesos fuertes.

Dra. Mariana Pérez: “El hueso es un tejido vivo que se fortalece con la carga. Mantener masa muscular y ósea no es solo estética: es la base de la independencia y la vitalidad a largo plazo.”

Metabolismo en la menopausia: otra forma de funcionar

Con la bajada de estrógenos, el cuerpo tiende a acumular más grasa —especialmente abdominal— y pierde músculo con mayor facilidad. Además, la sensibilidad a la insulina puede disminuir, lo que hace que alimentos ricos en carbohidratos eleven la glucemia con más facilidad y provoquen picos que dificultan la quema de grasa.

La solución no es eliminar grupos alimentarios, sino ajustar combinaciones y proporciones:

  • Aumentar la proteína en cada comida.
  • Incorporar grasas saludables (aguacate, frutos secos, aceite de oliva) para estabilizar la glucosa.
  • Consumir vegetales ricos en fibra que frenen los picos de azúcar.
  • Entrenar fuerza regularmente para mantener y aumentar masa muscular.

Consejo práctico: Prioriza platos que combinen proteína + fibra + grasas saludables para reducir la variabilidad glucémica y favorecer la energía sostenida.

Acompañar el cambio: actitud y estrategia

La menopausia no es una enfermedad: es una nueva configuración del cuerpo femenino. La estrategia más realista pasa por dejar de pelear con el cuerpo y aprender a cuidarlo según sus nuevas necesidades.

Algunas claves para acompañar la transición:

  • Adoptar rutinas de sueño y exposición solar.
  • Incorporar ejercicios de fuerza y actividades que generen placer.
  • Revisar la alimentación con foco en proteínas, fibra y micronutrientes.
  • Consultar con profesionales (médico, nutricionista, kinesiólogo) para un plan personalizado.

Dra. Mariana Pérez: “No se trata de volver a ser la de antes, sino de aprender a ser la de ahora: con otro ritmo, otra fuerza y una nueva forma de salud.”

Entender los cambios metabólicos, energéticos, neurológicos y óseos que trae la perimenopausia y la menopausia permite transformar una etapa temida en una oportunidad para construir mayor bienestar y longevidad. Con información, apoyo profesional y hábitos concretos es posible mantener la energía y la calidad de vida.




Qué es el efecto marshmallow y cómo nos enseña a esperar en la vida

La paciencia es una característica que hay que trabajarla, y mucho. Es cierto que puede que hayas tenido la suerte de que ya viene implícita en tu propia personalidad, pero si no es así, tienes que empezar a aprender a desarrollarla, ya que la impaciencia desmedida lo único que desemboca es en ansiedad y frustración.

Hay que saber esperar, no solo en todas esas citas que tienes en el médico, sentada durante horas en la sala de espera, o la enorme cola que hay para pagar en una tienda, sino que, en tus objetivos a largo plazo, es algo clave si realmente quieres alcanzar el éxito.

Esto en parte viene dado por la negatividad que maneja tu vida, teniendo como frase comodín «¿por qué me tiene que pasar todo a mí?», como si el universo estuviera en tu contra. Según el sociólogo Andreas Göttlich, de la Universidad de Konstanz (Alemania), recomienda aprender a mantener una actitud menos crítica y más relajada ante situaciones concretas, y la vida en general.

¿Y es que no te ha pasado, que en esos días en los que tienes muchísima prisa, todo sale peor? Según los expertos, el tiempo de espera se recibe de forma más positiva, cuando se le da un sentido, es decir, cuando a
provechas para hacer algo útil con él. Puedes leer un libro, escuchar un podcast o escribir.

Pero, ¿qué es el efecto marshmallow?

Ahora que tenemos todo esto un poco más claro, ¿a qué se refiere el efecto marshmallow? Su nombre surge de un experimento en el que se les
ofrecía a niños de preescolar dos posibilidades: o una pequeña recompensa inmediata (una nube) o dos recompensas (es decir, dos nubes) si esperaban 15 minutos.

Los resultados de este estudio revelaron que los niños que fueron capaces de esperar por el premio más grande, conseguían
mejores resultados en otros aspectos de su vida, como en el terreno de los estudios o incluso en el peso corporal.

Esta capacidad de espera, en la vorágine de la actualidad en la que nos encontramos, marcada por la inmediatez y la velocidad a la que va todo, es difícil, lo sabemos, pero como bien hemos comprobado con el experimento de los investigadores de la Universidad de Stanford, en general aprender a esperar, puede ser la clave con la que
consigas todo lo que te propongas.

Al ser capaces de renunciar a la gratificación instantánea, seremos capaces de
poder decidir con la cabeza fría qué es lo mejor para nosotros. Podemos reflexionar y digerir toda la información y así evitar hacer lo primero que se nos pasa por la mente, que puede que, a futuro, no sea lo que realmente queremos.

Esto va muy relacionado con la tolerancia a la
frustración ya que, si me frustro rápidamente, es porque estás acostumbrado a esa recompensa inmediata. Esto es algo muy peligroso en el desarrollo de tu vida, ya que muchas de las cosas no dependen de ti, o no está en tu mano conseguirlas, sino que son la elección de terceros.




Cómo alcanzar la felicidad según el hombre más feliz del mundo

La felicidad es uno de los objetivos que cualquier persona se ha planteado a lo largo de su vida, y uno de los más difíciles de conseguir, especialmente en la actualidad. Con el estrés, la ansiedad del día a día y la presión a la que estamos sometidos, son muchas las barreras que tenemos que superar para lograr el bienestar.

Esto ha hecho que el hecho de ser feliz se haya convertido en todo un producto de consumo, que ha llegado a desvirtuar un poco su concepto original y lo que en realidad supone alcanzar la plenitud. No solo agradeces los días en los que te sientes bien, sino que también hay momentos malos que hay que afrontar con filosofía y aprender a vivir con ellos.

En lugar de hacer caso a todos esos consejos, que muchos no tienen ninguna base que los sostenga, nosotras hemos descubierto el secreto del que se considera el hombre más feliz del mundo. Se trata del monje budista Matthieu Ricard, que nos enseña las claves para lograr esta meta de vida.

Cuál es la filosofía del hombre más feliz del mundo

Matthieu Ricard es originario de Francia, pero su residencia principal es
un monasterio nepalí. En su currículum podemos ver que ha escrito varios libros de éxito internacional sobre el altruismo, la
felicidad y la sabiduría; que cuenta con la la Orden Nacional del Mérito francesa; o que fue el intérprete de francés del dalái lama.


@matthieu_ricaRD

Pero, a pesar de todo esto, se hizo realmente conocido a principios de la década de los 2000, cuando unos investigadores de la universidad de Wisconsin descubrieron que su cerebro producía
ondas gamma a través de la meditación a niveles tan altos (relacionadas con el aprendizaje, la atención y la
memoria), que los medios le nombraron «el hombre más feliz del mundo».

Ese nivel de felicidad, según explicó Ricard en varias entrevistas, se debe a dos pilares fundamentales:
el altruismo y la compasión. Para él no se basa en estar en un estado de exaltación continuo, sino en saber eliminar las toxinas mentales como el odio y la obsesión, que solo sacan nuestra negatividad a flote.

La perspectiva que te marques también será lo que establezca la diferencia. Hay que
saber dónde buscar la felicidad, no luchar por causas que no nos van a repercutir nada bueno, siendo de gran ayuda sumergirse en la cultura, la reflexión y la lectura, según explicaba el monje en una entrevista.

Otros factores que contribuyen a la felicidad

Todo lo que nos comenta Ricard es clave para emprender ese camino hacia la plenitud, pero también hay otras claves que pueden contribuir a una mejoría del bienestar. Los seres humanos somos sociales por naturaleza, y es por ello que tener unas
relaciones sanas y positivas, nos va a
brindar apoyo emocional y la oportunidad de experimentar emociones positivas.

Por otro lado,
establecer un sentido de propósito y un objetivo de vida es muy importante. Las personas que se marcar una meta, sea cual sea el ámbito, tienden a ser más felices, ya que no solo nos ayuda a encontrar un significado a nuestra existencia, sino que nos impulsa a levantarnos cada mañana y enfrentarnos a lo que pueda surgir, sea bueno o malo.

Por último, y como bien te comentábamos anteriormente, la capacidad para
manejar las emociones negativas es un factor determinante para alcanzar la felicidad. No estancarte en lo malo, sino saber evolucionar y convertir esa frustración o malestar en algo positivo, es lo que marcará la diferencia.




Qué es la vitamina N y qué puede hacer por nosotros

Con el ritmo de vida que llevamos, especialmente si vives en una gran ciudad, muchas veces hace que perdamos el foco en lo que es realmente importante: nuestro bienestar y felicidad. Está claro que hay que cumplir con las obligaciones, pero, ¿a qué precio?

Una de las recomendaciones que suelen hacer con más frecuencia los expertos es la de tomarte un descanso para ti, y encontrar un lugar que te permita evadirte delestrés del día a día. Para ello se recomienda mucho la naturaleza, ya que estar en contacto con ella, es muy beneficioso para nosotros.

Y es que en la actualidad parece que hemos olvidado el vínculo que tenemos con ella. Deberíamos ser capaces de verla como una aliada y reconectar en la medida de lo posible. No tienes por qué irte al lugar más recóndito del bosque, sino que, un paseo por el parque también cuenta, todo lo que sea Vitamina N es bienvenido.

¿Qué es la Vitamina N y qué puede hacer por nosotros?

Este término fue acuñado por la Fundación Colombiana del Corazón y los Parques Nacionales Naturales de Colombia para hacer referencia al
poder terapéutico de la naturaleza. Hoy en día se considera más importante que nunca recuperar esa relación con ella, ya que, como te comentábamos, hay un gran déficit.

La Vitamina N, a diferencia de otras como la D, no se obtiene al ingerir un alimento, sino que nos beneficiamos de ella cuando somos capaces de dinamizar los sentidos en un entorno natural. Esta capacidad terapéutica está avalada por los científicos y
algunas de sus ventajas son las siguientes:


Ayuda a reducir el estrés: si eres de los que la
ansiedad ha pasado a formar parte de tu día a día, entonces esto es clave para mejorar tu bienestar. Simplemente busca un ratito en el que dar un paseo, respirando aire puro y sin tecnología, para disfrutar del entorno que te rodea.


Mejora la calidad del sueño: un ritmo de vida frenético puede afectar a nuestra forma de dormir, despertándonos constantemente o llegando a padecer insomnio. La Vitamina N te ayudará a lograr alcanzar el sueño profundo cada noche.


Fortalece la salud mental: cada vez damos más importancia a la salud mental, y menos mal, ya que es lo que nos permite avanzar en nuestra vida con fuerza y decisión. Intenta evitar sobrepensar las cosas, y aprende a disfrutar del camino.


Aumenta el bienestar y la felicidad: es la prueba de que los pequeños detalles pueden suponer grandes diferencias. A veces ser feliz no radica en los bienes materiales o en estar siempre rodeado de gente, sino que un momento de
soledad y conexión con la naturaleza, puede suponer un antes y un después en tu día.




El método que te enseña a aceptar tus emociones y ser más feliz

Claudia Pérez

En la actualidad estamos sometidos a muchos estímulos externos: preocupaciones,
estrés, ansiedad, responsabilidades…que hacen que
dejemos de darle importancia a nuestras emociones, y especialmente, al bienestar personal.

La autora del libro «New Happy», Stephanie Harrison, explica que el hecho de reconocer y abrazar nuestros sentimientos
puede ser algo liberador y clave en la búsqueda de la
felicidad. Es una práctica que debemos desarrollar en nuestro día a día para disfrutar de una vida más plena.

No tengas miedo a sentir, ya sean emociones positivas o negativas, todas pueden tener un efecto en tu vida,
de enseñanza y aprendizaje. Según comenta Harrison, aunque parezca algo de lo más sencillo, para mucho es muy complicado, ya que puede que nunca les hayan enseñado a reconocer dichos
sentimientos.

Esta carencia, puede tener
profundos efectos en nuestro bienestar adulto, ya que, sin la capacidad de sentir y procesar nuestras emociones, perdemos la oportunidad no solo de conocernos a nosotros mismos, sino de establecer relaciones sociales sanas y duraderas.

¿Cómo ser más feliz reconociendo tus emociones?

Si eres de las personas que responde a este perfil que te comentamos, entonces puedes ayudarte de una guía de pasos muy sencillos, pero eficaces en la aceptación de las emociones.


Reconoce la sensación: lo que estás experimentando y sintiendo físicamente es clave para poder explorar lo que surge directamente de nuestro interior.


Ponle nombre: una vez hayas identificado lo que experimentas, no tengas miedo en ponerle nombre, ya sea una sensación positiva o negativa (miedo, rabia, tristeza, alegría…)


Acepta el sentimiento: cuando esa emoción es negativa, lo primero que hacemos de forma instintiva es rechazarla, porque creemos que es algo malo. Este es el error más común, ya que de las cosas que no son inicialmente positivas también se puede aprender.


Convive con la emoción: experiméntala mientras dure y, sobre todo, si es algo que no es del todo agradable, intenta convertirlo en algo que sí lo sea. Esto viene derivado primero de la completa aceptación de la sensación, y una vez que la hayas abrazado, es cuando podrás darle un giro de 180 grados.


Autoconocimiento y autocompasión: ser amable contigo mismo es la clave de todo el proceso. Sin permitirte sentir, no puedes evolucionar ni ser capaz de establecer unos límites realistas en tu vida. Al contrario, lo que hará es que reprimir todas tus emociones dejes de sentir y sea más complicado alcanzar la felicidad.


Reflexiona sobre tus sentimientos: todas las sensaciones tienen un mensaje que enseñarnos y es por lo que Harrison recomienda que lo analicemos a fondo. Qué es lo que nos ha hecho sentir, cómo podemos mejorar esa sensación…esta auto-reflexión nos mostrará mucho sobre nosotros mismos.


Responde con cabeza: una vez que hayamos pasado por todos los pasos anteriores, es cuando podemos tener toda la información clave que nos permitirá dar una respuesta adecuada y saludable.




Cómo vivir el presente y dejar de pensar en el pasado

Claudia Pérez

El poder del aquí y ahora, esa forma de
vivir conscientemente el presente de forma continua, evitando los
recuerdos negativos de vivencias anteriores. Puede parecer algo sencillo, incluso obvio, pero lo cierto es que ya es una práctica que pocos puedes llegar a hacer de forma habitual.

No vale solo con estar de forma física, sino que nuestra cabeza
es realmente quien lleva el control de todas nuestras acciones y pensamientos. Esa paz mental, que siempre logramos alcanzar, se puede ver ennegrecida por vivencias desagradables que, si nos quedamos anclados en ellas, afectarán a todos los
aspectos de nuestra vida.

¿Qué pasa si solo pienso en el pasado?

Está claro que la capacidad de recordar es parte del ser humano y no podemos hacer nada por evitarla, pero esto se debería de
practicar en casos positivos, de hechos que te hayan pasado y te hayan reportado
felicidad o enseñado alguna lección valiosa.

Realmente el problema surge cuando revivir el
pasado se vuelve una costumbre. Por ejemplo, para recordar a esa persona que te hizo daño, pero que crees que echas de menos, o para
aliviar algún malestar que estamos sufriendo en el presente, comparando nuestra situación actual con alguna mejor que vivimos hace tiempo.

Es ahí cuando comienzan a surgir las comparaciones, que como bien sabemos muchas veces son odiosas, y
entramos en un bucle de negatividad que, si no tratamos a tiempo y salimos de él, puede acabar derivando en situaciones mucho más problemáticas y una tristeza continua.

Cómo practicar el arte del aquí y ahora


No te limites: es algo que muchas veces hacemos, incluso de forma inconsciente. Dudamos de nuestras capacidades y nos ponemos barreras a nosotros mismos. Para conectar con nuestro interior, tenemos que dejarnos hacer y sentir, identificando nuestras habilidades.


Poner el foco en lo que hacemos: el dispersarse o divagar mientras estás realizando una tarea, nos lleva por caminos secundarios que puede que no sean agradables. Intenta poner toda tu atención y tener la mente ocupada en lo que estás haciendo, no solo para conseguir no pensar en lo que no debes, sino porque también te reportará otros beneficios como ser más proactivo y eficiente.


Técnicas que te ayudarán: por ejemplo, la meditación. Es una herramienta súper efectiva en este aspecto y que practicarla con frecuencia, te ayudará a conectar con tu yo interior, a saber lo que quieres y dejar atrás todos esos recuerdos negativos. Y no pongas la excusa de la falta de tiempo, ya que con solo cinco minutos al día puedes notar grandes cambios.


Eres más que tus emociones: la naturaleza humana en ocasiones nos doblega a las emociones, sean negativas o no, pero especialmente si lo son. Estas influyen en nuestros pensamientos y saber gestionarlas de forma correcta es esencial para una buena salud mental y el mejor bienestar personal.




El chupito que Victoria Beckham toma cada mañana para sentirse mejor (y que no sirve de nada)

sara flamenca

Parte de la belleza de Victoria Beckham es genética, por supuesto, pero los cosméticos (y presumiblemente el bisturí) también la ayudan un poco. Sea como sea, está espectacular y no tiene problema en compartir con nosotros todos sus trucos, sus trucos de maquillaje para un efecto bonito y los cosméticos que más le interesan para cuidar su piel.

La diseñadora también es generosa con el bienestar y quiere desvelar su gran secreto para el bienestar cotidiano, que no es otro que beber un chupito de vinagre de manzana en ayunas. “Sé valiente”, nos dijo en sus Stories de Instagram. “Dos cucharadas a primera hora de la mañana con el estómago vacío”, explicó en una foto de la botella de vinagre que usa.

¿Para qué sirve el chupito de vinagre de sidra de manzana?

Asumimos que “Sé valiente” es el camino a seguir, ya que beber vinagre tan pronto como te despiertes podría no ser cómodo. El vinagre de sidra de manzana tiene sus beneficios, eso está claro, ya que se deriva de la fermentación de esta fruta y los vinagres fermentados favorecen la mejora de la microbiótica, pero no es tan maravilloso como afirma exSpice. El ácido acético en este tipo de vinagre es una gran fuente de probióticos, pero no hay estudios que respalden sus beneficios, ya que es posible que no sobrevivan en el ambiente ácido del estómago. Nuestra alegría en una fuente.

MANZANAS/PEXELS

Si bien otros estudios muestran que el vinagre de sidra de manzana ayuda al intestino a absorber mejor los nutrientes y reduce los picos de azúcar en la sangre, no es necesario beberlo con el estómago vacío tan pronto como se despierte; la adición a la ensalada es suficiente.

De hecho, la ingestión con el estómago vacío puede ser dañina ya que puede causar erosión del esmalte dental, reflujo e irritación del sistema digestivo. Y si lo toma en cantidades excesivas, podría ayudar a reducir sus niveles de potasio, lo que podría incluso afectar la función muscular y nerviosa.

Es decir, que estamos dispuestas a seguir todos los trucos de Victoria Beckham en cuanto a maquillaje, cosmética y, sobre todo, moda, pero quizás el mundo de la comida no sea lo suyo. Pero si quieres probarlo… la responsabilidad de tus acciones es tuya.