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¿Tu pareja tiene menos ganas de sexo que tú? Que no cunda el pánico

mujer hoy.

La rutina, los momentos de estrés… Quizá si llevas mucho tiempo con tu pareja, tu vida sexual ya no es la que era cuando empezó. Hay varios factores que afectan la regularidad con la que mantienes relaciones. Estos factores, junto con el hecho de que tengáis diferentes niveles de apetito sexual (y eso no es nada negativo), pueden crear problemas en la pareja.

Y desde una perspectiva social, vemos esta disparidad en el apetito como sinónimo de falta de amor o deseo por la otra persona. Lejos de la realidad, no todos tenemos los mismos apetitos y por tanto no significa que tu relación vaya a fracasar si tu pareja no es tan activa sexualmente como tú. También tiene sentido: si no priorizas el sexo por igual, es normal que te resulte difícil lograr un equilibrio entre los dos.

Para resolver este problema, es necesario tener en cuenta dos factores. En primer lugar, decir que no no significa que tu pareja haya perdido interés en ti y, en segundo lugar, ser 100% compatible con la otra persona en la cama es una tarea -casi- imposible por decir lo menos. ¿Qué puedes hacer para evitar que esta circunstancia interfiera en tu vida de pareja?

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Desmentimos cinco mitos sobre el sexo. /

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Puede parecer obvio, pero la comunicación es clave. Si el sexo no es una prioridad para la otra persona, tienes que aceptarlo. Hablar resuelve el problema. Introducir nuevas prácticas en su relación, como un juguete, también puede ayudarlo a sentirse más emocionado y, por lo tanto, la llama se vuelve a encender.

Invertir en juegos previos también es una buena manera de sentirse conectado sin la presión de cumplir con ciertas expectativas durante el sexo. Así examinarás lo que te gusta y podrás centrarte únicamente en las sensaciones. Si acaba en una relación sexual, perfecto. Y si no, siempre dijimos que las reuniones
caricias Siempre te han subestimado.

La clave es no sentirse herido por el comportamiento o los “rechazos” de la otra persona, especialmente si se basan en la confianza y el respeto. Tienes que entender que es posible que no tengas el mismo apetito sexual. Y con comunicación se puede solucionar. La clave es discutirlo e intercambiar los diferentes puntos de vista.




¿Tienes problemas de lubricación? ¿Nunca tienes ganas de sexo? Tu ginecólogo puede ayudarte

silvia vivas

Cuando todo va bien en la cama, es muy agradable. Pero es incluso mejor poder acudir a un experto si algo sale mal. El ginecólogo no solo puede ayudarte si estás embarazada o quieres quedar embarazada, también está a tu lado si tienes algún problema.
salud sexualcomo la sequedad vaginal, las infecciones de transmisión sexual o nuestro deseo sexual, brillan por su ausencia.

“Las dudas sobre la sexualidad continúan plagadas de estigmas y tabúes. Además, no depende de la formación académica o la clase social de la mujer, sino del tipo de educación en la familia y en el entorno inmediato”, explica la Dra. Mercedes Herrero Conde Especialista en Obstetricia y Ginecología en HM Hospitales. Pues entonces es hora de olvidar los tabúes y buscar ayuda si nos encontramos en alguno de los casos que te contamos a continuación.

Ya no me mancho como antes, ¿hay alguna solución?

La lubricación es una función normal del revestimiento vaginal y varía mucho de una mujer a otra. Por ejemplo, es normal experimentar más sequedad en algunas etapas del ciclo menstrual, después del parto o al tomar ciertos medicamentos como anticonceptivos o antidepresivos que se asocian con menos humedad.

Si ya eres mayor de edad, lo sentimos, pero la sequedad vaginal es uno de los síntomas del llamado síndrome urogenital de la menopausia, entre otros. En su caso, esta falta de lubricación se produce como consecuencia de la falta de estimulación hormonal del aparato genital femenino, lo que provoca un adelgazamiento y atrofia de las paredes de la mucosa vaginal y una disminución del moco cervical.

La Solución: Cuando la lubricación escasea, las relaciones sexuales se complican. Pero tenga la seguridad de que este problema se puede abordar en múltiples frentes para resolverlo. Se pueden ofrecer tratamientos locales o incluso medicamentos orales para mejorar la función de la mucosa vaginal y su lubricación. También podemos utilizar lubricantes durante las relaciones sexuales o mimar nuestro suelo pélvico con ejercicios específicos para aumentar la circulación de los tejidos.

En cuanto a los fármacos, se utilizan tratamientos hormonales a base de estrógenos, que se aplican en la vagina en forma de crema o gel. Pero también existen tratamientos no hormonales cuya composición básica es el ácido hialurónico, un gran retenedor de agua. “Las cremas hidratantes vaginales no hormonales son actualmente las más utilizadas por las mujeres menopáusicas, aunque la reciente introducción del tratamiento con láser de CO2 local está ganando apoyo debido a los buenos resultados observados hasta el momento”, explica el Dr. Ana Román, Jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario La Moraleja.

Tengo una nueva pareja sexual… ¿debo hacerme una prueba de ITS?

En general, existen dos tipos de pruebas para detectar o descartar una infección de transmisión sexual: análisis de sangre o muestras de flujo vaginal o cervical. Estos últimos se realizan preferentemente cuando hay signos de que algo anda mal después de haber tenido relaciones sexuales sin preservativo. “Por lo general, las pruebas no se realizan de forma sistemática en los controles ginecológicos de rutina, por lo que en el caso de relaciones sexuales de riesgo, cambios de pareja o pluripareja, se debe solicitar específicamente a las pacientes que lo hagan durante su visita al hospital”. Ana Román.

Si tiene una nueva pareja sexual, usar un condón lo ayudará a prevenir infecciones. /

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La solución: El uso del preservativo evita que se produzcan estas enfermedades, por lo que siempre se recomienda su uso durante las prácticas sexuales de riesgo… si tu pareja sigue siendo tu pareja, recuérdaselo. Además del disgusto, tenemos otra advertencia: las pruebas de ITS pueden ser normales incluso si tienes una infección. No obstante, deben realizarse si existen síntomas o antecedentes de promiscuidad o sospecha de infección previa. Desafortunadamente, hay ITS que pueden no detectarse incluso cuando se realizan las pruebas. Es por eso que siempre es una buena idea usar un condón al comienzo de una nueva relación (incluso si no es una aventura). Por ejemplo, algunos virus no son fáciles de detectar. Tal es el caso del VPH, el virus del papiloma humano.

no tengo ganas de tener sexo

Aunque es posible que necesites la ayuda de sexólogos para mejorar esta situación, hablarlo con tu ginecólogo también es una buena opción. El asesoramiento ayuda a descartar problemas físicos, enfermedades de las mucosas acompañadas de dolor… La mayoría de los casos de pérdida de deseo sexual son multifactoriales y por tanto no existe un tratamiento único o común. Cada uno es diferente y también depende de su situación: con o sin pareja. Es importante enfatizar la importancia de reconocer el problema y pedir ayuda. Y decir que solo mejora con el tratamiento adecuado.

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Cómo llegar al orgasmo sin penetración

La solución: La disminución de la libido o pérdida del apetito sexual puede ser consecuencia del tratamiento farmacológico de algunas enfermedades crónicas como la hipertensión arterial o la depresión, pero también ocurre fisiológicamente durante la menopausia por la falta de estimulación hormonal. “La terapia de reemplazo hormonal mejora el deseo sexual al restaurar el trofismo vaginal perdido durante la menopausia. También existen medicamentos comercializados con compuestos naturales que ayudan a revertir este problema, aunque son menos efectivos que los tratamientos de reemplazo hormonal”, dice la Dra. Anna Roman.




10 razones que explican por qué no tienes ganas de sexo (y sí, el coronavirus es una)

silvia vivas

Ni siquiera te reconoces, llevas unos meses pensando que la apatía sexual es el sentimiento dominante que tienes cuando piensas en acostarte con tu pareja y desde hace unos días te preguntas “¿por qué yo nunca ganas de sexo”. Sabes que mantener el deseo sexual es lo mejor para tu salud y la de tu relación, y que el hecho de que llevéis varios años juntos (y de haber vivido otros tantos) no es excusa para que le falta tanto en el sexo declara interés sexual. Bueno, aquí hay 10 razones que pueden estar afectando la libido y han causado que su deseo sexual caiga a su punto más bajo.

1. El coronavirus

Está en la parte superior de las excusas para evitar la cama en este momento. Si eres de los que gasta más en mantas y tardes de Netflix que probando las posiciones del Coronasutra durante el confinamiento por el coronavirus, no te preocupes porque no estás solo. Una encuesta a 10.000 personas realizada en EE. UU. concluyó que el 50 % de las parejas ya no mantenían una relación durante su aislamiento por el coronavirus. Y es que el estrés y la incertidumbre son un asesino en serie de la libido… y andar todo el día en pijama por la casa tampoco ayuda a encender la mecha.

Si notas que la “ansiedad por el coronavirus” podría ser la causa que está afectando tu vida sexual, es momento de hablar de esas emociones con tu pareja. Explícale a tu pareja que lamentas estar perdiendo la conexión y, si la improvisación no funciona, planifica tus encuentros sexuales. No es lo más romántico del mundo, pero si aprendes a jugar con la anticipación del momento y el erotismo de tu cita, recuperarás el ritmo.

2. Llevas tu teléfono a la cama contigo

Es lo primero que haces por la mañana y lo último que haces por la noche: revisar tu teléfono. Nuestro consejo es que te deshagas de él de tu dormitorio de una vez por todas, no solo porque interrumpe tu sueño y la producción de melanina y altera tu ritmo circadiano, sino que daña tu vida sexual.

Si el sexo no es una prioridad en este momento de tu vida, usar tu celular en la cama puede ser el broche de oro que tu deseo necesita para ignorar las señales que te envía tu pareja. Honestamente, tratar de seducir a alguien que revisa Twitter no solo es complicado sino también muy poco sexy. Móvil cama de hoy.

3. Padeces una enfermedad crónica

Algunas enfermedades pueden hacer que tu deseo sexual desaparezca. Es el caso, por ejemplo, de la diabetes, que no sólo reduce al mínimo la libido femenina, sino que también puede afectar a las terminaciones nerviosas, dificultando el orgasmo, mientras que ahí abajo se complica y la lubricación de la vagina no es suficiente. óptimo es .

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Las razones por las que no tienes ganas de tener sexo

Si eres diabética, es muy importante que mantengas bien controlada la enfermedad para que tu vida sexual no se resienta y no dudes en acudir al ginecólogo si tienes problemas de lubricación o infecciones vaginales frecuentes. El especialista puede ayudarte a resolverlos.

4. Tienes una mente cartesiana e inflexible

Tu vida es una maratón y te pasas el día “haciendo cosas”. La lista de tareas nunca termina y vas de una tarea a la siguiente sin descanso y justo cuando estás en medio de tus tareas llega tu compañero y te ofrece sugerencias con el lío que tienes!

Entrar en modo erótico creyendo que hay que sacar los platos limpios del lavavajillas para poner los utensilios de cocina no es el enfoque óptimo de la vida sexual, especialmente la nuestra, donde todos confiamos en el truco de la espontaneidad. Bueno, ya es hora de que te des cuenta de que el orden mundial no termina cuando pospones 20 minutos la colada, y que compartir un momento de intimidad en pareja es mucho más gratificante que una tarde de planchado.

5. Tu medicación te ha jugado malas pasadas

Algunos medicamentos para el insomnio, las alergias o las pastillas anticonceptivas pueden tener un efecto secundario inesperado de no querer acostarse con nadie. Es hora de contar todo lo que llevas y comprobar las perspectivas. Si padece este efecto secundario, no dude en consultar a su médico, a veces cambiar el fabricante o el tipo de medicamento es suficiente para recuperar las ansias.

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Claves para ser feliz durante el sexo

6. No haces ejercicio

Entre los muchos beneficios de una vida activa se encuentra una vida sexual aún más activa. Si no te mueves, los circuitos de tu cerebro que activan toda la química cerebral del deseo sexual dejan de funcionar correctamente. Asegúrate de hacer al menos media hora de ejercicio todos los días para recuperar la lujuria y el cuerpo… y si es en pareja, mejor.

7. Dudas de tu físico

Los complejos son un veneno del deseo. Si en vez de sentir las caricias de tu pareja te fijas en lo que vas a ver del Michelin que sale después del verano, o en lo flácidas que se ven tus piernas… nos estamos sintiendo mal. Puede que tu cuerpo no te parezca perfecto, pero seguro que a tu pareja le gusta, ¿por qué no disfrutarlo? Saca tus complejos de la cama y trata de concentrarte en cómo te sientes acerca del encuentro sexual, no si estás viendo esto o aquello. Si entrenas tu mente en técnicas de atención plena, puedes lograr este objetivo.

8. Has visto demasiadas películas románticas (y eróticas).

Que bonito el cine y sus falsos orgasmos. Bueno, la realidad del sexo no aparece en el diario de Noa ni en ninguna de las películas pornográficas o para adultos que hayas visto en tu vida. Si crees que eso fue sexo, te decepcionarás. La conexión erótica con el otro pequeño tiene que ver con posturas gimnásticas y orgasmos pirotécnicos. Explora tu sexualidad sin pretender encajar en los moldes de Hollywood y descubre qué les gusta a ti ya tu pareja en la cama. Una vez que descubras eso, el deseo sexual mágicamente volverá a ti.

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9. Estás enojada con él (aunque te cueste admitirlo)

Tal vez aún no hayan tenido una pelea o ni siquiera estén conscientes de ello, pero si han evitado la cama por un tiempo, considere si hay problemas en su relación, especialmente el tipo de problema por el que termina enojado con él. Puede que no sea una ira ciega, pero el resentimiento acumulado, el resentimiento acumulado y la ira crónica no se mezclan bien con la libido de nadie. Si hay problemas fuera del dormitorio, hay problemas en el dormitorio y la única forma de resolverlos es hablar entre ellos. Sí, es hora de un amor, tenemos que hablar.

10. En resumen: niños

¿Cuándo pasaste de reina de la fiesta a mujer que se duerme en la cama a las diez de la noche? El momento en que te convertiste en madre. Tener hijos afecta la vida sexual de cada pareja de mil maneras diferentes, y casi ninguna de ellas es buena. Por favor, no te rindas y trata de mantener algo de la Reina de la Noche en tu vida, el superpoder de planificación que has adquirido a los nueve meses de embarazo te ayudará a solucionarlo. Reserva si o si diariamente un momento de intimidad sin menores en la habitación, la intimidad y la comunicación son los pilares de una buena vida sexual. Y planifica unas minivacaciones solo para ti cada dos meses: aunque sea una sola noche en el hotel de enfrente.