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Cómo vivir el presente y dejar de pensar en el pasado

Claudia Pérez

El poder del aquí y ahora, esa forma de
vivir conscientemente el presente de forma continua, evitando los
recuerdos negativos de vivencias anteriores. Puede parecer algo sencillo, incluso obvio, pero lo cierto es que ya es una práctica que pocos puedes llegar a hacer de forma habitual.

No vale solo con estar de forma física, sino que nuestra cabeza
es realmente quien lleva el control de todas nuestras acciones y pensamientos. Esa paz mental, que siempre logramos alcanzar, se puede ver ennegrecida por vivencias desagradables que, si nos quedamos anclados en ellas, afectarán a todos los
aspectos de nuestra vida.

¿Qué pasa si solo pienso en el pasado?

Está claro que la capacidad de recordar es parte del ser humano y no podemos hacer nada por evitarla, pero esto se debería de
practicar en casos positivos, de hechos que te hayan pasado y te hayan reportado
felicidad o enseñado alguna lección valiosa.

Realmente el problema surge cuando revivir el
pasado se vuelve una costumbre. Por ejemplo, para recordar a esa persona que te hizo daño, pero que crees que echas de menos, o para
aliviar algún malestar que estamos sufriendo en el presente, comparando nuestra situación actual con alguna mejor que vivimos hace tiempo.

Es ahí cuando comienzan a surgir las comparaciones, que como bien sabemos muchas veces son odiosas, y
entramos en un bucle de negatividad que, si no tratamos a tiempo y salimos de él, puede acabar derivando en situaciones mucho más problemáticas y una tristeza continua.

Cómo practicar el arte del aquí y ahora


No te limites: es algo que muchas veces hacemos, incluso de forma inconsciente. Dudamos de nuestras capacidades y nos ponemos barreras a nosotros mismos. Para conectar con nuestro interior, tenemos que dejarnos hacer y sentir, identificando nuestras habilidades.


Poner el foco en lo que hacemos: el dispersarse o divagar mientras estás realizando una tarea, nos lleva por caminos secundarios que puede que no sean agradables. Intenta poner toda tu atención y tener la mente ocupada en lo que estás haciendo, no solo para conseguir no pensar en lo que no debes, sino porque también te reportará otros beneficios como ser más proactivo y eficiente.


Técnicas que te ayudarán: por ejemplo, la meditación. Es una herramienta súper efectiva en este aspecto y que practicarla con frecuencia, te ayudará a conectar con tu yo interior, a saber lo que quieres y dejar atrás todos esos recuerdos negativos. Y no pongas la excusa de la falta de tiempo, ya que con solo cinco minutos al día puedes notar grandes cambios.


Eres más que tus emociones: la naturaleza humana en ocasiones nos doblega a las emociones, sean negativas o no, pero especialmente si lo son. Estas influyen en nuestros pensamientos y saber gestionarlas de forma correcta es esencial para una buena salud mental y el mejor bienestar personal.




BIENESTAR: Controla el estrés y logra más claridad mental gracias a estos ejercicios de respiración

Sara Flamenco

El
estrés es uno de los grandes males de nuestro tiempo. El trabajo, las responsabilidades, querer abarcar demasiado y ser la mejor en todo… todo ello puede hacer que te sientas desbordada. ¿Qué podemos hacer al respecto? Cambiar de vida es una opción pero si no puedes hacerlo, centrarte en tu
respiración es algo que está al alcance de todas.

Aunque no lo creas, la respiración juega un papel muy importante en la regulación del
sistema nervioso y atender de manera consciente a nuestra respiración puede ayudarte a gestionar situaciones de estrés o ansiedad y conducirnos a un estado de
relajación y bienestar.

Pero es que además, cuando respiramos
de forma consciente, enviamos al centro de mando del sistema nervioso un mensaje de neutralidad emocional, de calma y de reenfoque mejorando nuestra capacidad de controlar pensamientos y emociones y proporcionando una
claridad mental muy superior que en momentos de nerviosismo.

Ejercicios de respiración para controlar el estrés

Todo esto es muy bonito pero, ¿cómo
respiramos para controlar el estrés? Porque respirar es algo que hacemos todos de forma automática, sino moriríamos. Prestando atención de verdad a tu forma de hacerlo y siguiendo unas
pautas muy sencillas que te ayudarán a desviar la atención de ese nerviosismo a veces incontrolable. Aquí tienes unos
ejercicios muy sencillos para que los pongas en práctica en tu día a día:

1. La respiración abdominal

El objetivo es hinchar el
diafragma, no el pecho. Para aprender a practicarla de manera correcta, coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el vientre y realiza una respiración
profunda por la nariz, sintiendo el vientre crecer y los pulmones estirarse. Prueba a hacer entre seis y diez respiraciones lentas y profundas durante
10 minutos todos los días.

Mujer practicando la respiración alterna para calmar el estrés. /

Foto de Thirdman en Pexels.

2. La respiración cuadrada

Se trata de un ejercicio muy simple, pero tienes que echarle imaginación ya que tienes que recrear en tu mente
un cuadrado y debes ‘dibujar’ con la respiración los cuatro lados del mismo. La respiración cuadrada aumenta la concentración, relaja el
sistema nervioso y reduce el estrés. Además, es particularmente útil a la hora de dormir.

Para realizarla debes
tomar aire por la nariz en cuatro tiempos y mantener el aire en los pulmones otros cuatro tiempos. Así has dibujado dos lados del cuadrado imaginario. A continuación, expulsa el aire también por la nariz otros
cuatro tiempos y mantén los pulmones vacíos otros cuatro tiempos antes de volver a inhalar. Así has dibujado el cuadrado completo.

3. La respiración Ujjayi

Acerca la barbilla al pecho, inhala profundamente y exhala el aire por la boca, pronunciando
la sílaba Ha. A continuación, repite la misma dinámica: inspira profundamente y al exhalar apoya suavemente la lengua en el paladar junto los dientes y trata de hacer el sonido anterior pero con la boca cerrada. Ahora debes mantener el cierre suave de la glotis y realizar
el sonido ujjayi tanto al inhalar como al exhalar el aire.

4. Respiración alterna

Coloca tu
pulgar derecho sobre la fosa nasal derecha y tu
índice sobre la fosa nasa izquierda. Inhalamos por la fosa izquierda presionando con nuestro pulgar, y soltamos y exhalamos por la fosa derecha presionando con el índice. Eso sí, esta técnica no se recomienda
antes de dormir, ya que se considera que balancea el cuerpo y levanta la mente.

No seas escéptica. No en vano, prácticas como
el yoga y la meditación centran su enfoque en la respiración para calmar cuerpo y mente, conduciendo a estados de
relajación y bienestar al estimular sensaciones tranquilizadoras durante períodos de estrés.