Qué es el efecto marshmallow y cómo nos enseña a esperar en la vida
|
La paciencia es una característica que hay que trabajarla, y mucho. Es cierto que puede que hayas tenido la suerte de que ya viene implícita en tu propia personalidad, pero si no es así, tienes que empezar a aprender a desarrollarla, ya que la impaciencia desmedida lo único que desemboca es en ansiedad y frustración.
Hay que saber esperar, no solo en todas esas citas que tienes en el médico, sentada durante horas en la sala de espera, o la enorme cola que hay para pagar en una tienda, sino que, en tus objetivos a largo plazo, es algo clave si realmente quieres alcanzar el éxito.
Esto en parte viene dado por la negatividad que maneja tu vida, teniendo como frase comodín «¿por qué me tiene que pasar todo a mí?», como si el universo estuviera en tu contra. Según el sociólogo Andreas Göttlich, de la Universidad de Konstanz (Alemania), recomienda aprender a mantener una actitud menos crítica y más relajada ante situaciones concretas, y la vida en general.
¿Y es que no te ha pasado, que en esos días en los que tienes muchísima prisa, todo sale peor? Según los expertos, el tiempo de espera se recibe de forma más positiva, cuando se le da un sentido, es decir, cuando a
provechas para hacer algo útil con él. Puedes leer un libro, escuchar un podcast o escribir.
Pero, ¿qué es el efecto marshmallow?
Ahora que tenemos todo esto un poco más claro, ¿a qué se refiere el efecto marshmallow? Su nombre surge de un experimento en el que se les
ofrecía a niños de preescolar dos posibilidades: o una pequeña recompensa inmediata (una nube) o dos recompensas (es decir, dos nubes) si esperaban 15 minutos.
Los resultados de este estudio revelaron que los niños que fueron capaces de esperar por el premio más grande, conseguían
mejores resultados en otros aspectos de su vida, como en el terreno de los estudios o incluso en el peso corporal.
Esta capacidad de espera, en la vorágine de la actualidad en la que nos encontramos, marcada por la inmediatez y la velocidad a la que va todo, es difícil, lo sabemos, pero como bien hemos comprobado con el experimento de los investigadores de la Universidad de Stanford, en general aprender a esperar, puede ser la clave con la que
consigas todo lo que te propongas.
Al ser capaces de renunciar a la gratificación instantánea, seremos capaces de
poder decidir con la cabeza fría qué es lo mejor para nosotros. Podemos reflexionar y digerir toda la información y así evitar hacer lo primero que se nos pasa por la mente, que puede que, a futuro, no sea lo que realmente queremos.
Esto va muy relacionado con la tolerancia a la
frustración ya que, si me frustro rápidamente, es porque estás acostumbrado a esa recompensa inmediata. Esto es algo muy peligroso en el desarrollo de tu vida, ya que muchas de las cosas no dependen de ti, o no está en tu mano conseguirlas, sino que son la elección de terceros.
Qué es la vitamina N y qué puede hacer por nosotros
|
Con el ritmo de vida que llevamos, especialmente si vives en una gran ciudad, muchas veces hace que perdamos el foco en lo que es realmente importante: nuestro bienestar y felicidad. Está claro que hay que cumplir con las obligaciones, pero, ¿a qué precio?
Una de las recomendaciones que suelen hacer con más frecuencia los expertos es la de tomarte un descanso para ti, y encontrar un lugar que te permita evadirte delestrés del día a día. Para ello se recomienda mucho la naturaleza, ya que estar en contacto con ella, es muy beneficioso para nosotros.
Y es que en la actualidad parece que hemos olvidado el vínculo que tenemos con ella. Deberíamos ser capaces de verla como una aliada y reconectar en la medida de lo posible. No tienes por qué irte al lugar más recóndito del bosque, sino que, un paseo por el parque también cuenta, todo lo que sea Vitamina N es bienvenido.
¿Qué es la Vitamina N y qué puede hacer por nosotros?
Este término fue acuñado por la Fundación Colombiana del Corazón y los Parques Nacionales Naturales de Colombia para hacer referencia al
poder terapéutico de la naturaleza. Hoy en día se considera más importante que nunca recuperar esa relación con ella, ya que, como te comentábamos, hay un gran déficit.
La Vitamina N, a diferencia de otras como la D, no se obtiene al ingerir un alimento, sino que nos beneficiamos de ella cuando somos capaces de dinamizar los sentidos en un entorno natural. Esta capacidad terapéutica está avalada por los científicos y
algunas de sus ventajas son las siguientes:
–
Ayuda a reducir el estrés: si eres de los que la
ansiedad ha pasado a formar parte de tu día a día, entonces esto es clave para mejorar tu bienestar. Simplemente busca un ratito en el que dar un paseo, respirando aire puro y sin tecnología, para disfrutar del entorno que te rodea.
–
Mejora la calidad del sueño: un ritmo de vida frenético puede afectar a nuestra forma de dormir, despertándonos constantemente o llegando a padecer insomnio. La Vitamina N te ayudará a lograr alcanzar el sueño profundo cada noche.
–
Fortalece la salud mental: cada vez damos más importancia a la salud mental, y menos mal, ya que es lo que nos permite avanzar en nuestra vida con fuerza y decisión. Intenta evitar sobrepensar las cosas, y aprende a disfrutar del camino.
–
Aumenta el bienestar y la felicidad: es la prueba de que los pequeños detalles pueden suponer grandes diferencias. A veces ser feliz no radica en los bienes materiales o en estar siempre rodeado de gente, sino que un momento de
soledad y conexión con la naturaleza, puede suponer un antes y un después en tu día.
El método que te enseña a aceptar tus emociones y ser más feliz
|
En la actualidad estamos sometidos a muchos estímulos externos: preocupaciones,
estrés, ansiedad, responsabilidades…que hacen que
dejemos de darle importancia a nuestras emociones, y especialmente, al bienestar personal.
La autora del libro «New Happy», Stephanie Harrison, explica que el hecho de reconocer y abrazar nuestros sentimientos
puede ser algo liberador y clave en la búsqueda de la
felicidad. Es una práctica que debemos desarrollar en nuestro día a día para disfrutar de una vida más plena.
No tengas miedo a sentir, ya sean emociones positivas o negativas, todas pueden tener un efecto en tu vida,
de enseñanza y aprendizaje. Según comenta Harrison, aunque parezca algo de lo más sencillo, para mucho es muy complicado, ya que puede que nunca les hayan enseñado a reconocer dichos
sentimientos.
Esta carencia, puede tener
profundos efectos en nuestro bienestar adulto, ya que, sin la capacidad de sentir y procesar nuestras emociones, perdemos la oportunidad no solo de conocernos a nosotros mismos, sino de establecer relaciones sociales sanas y duraderas.
¿Cómo ser más feliz reconociendo tus emociones?
Si eres de las personas que responde a este perfil que te comentamos, entonces puedes ayudarte de una guía de pasos muy sencillos, pero eficaces en la aceptación de las emociones.
–
Reconoce la sensación: lo que estás experimentando y sintiendo físicamente es clave para poder explorar lo que surge directamente de nuestro interior.
–
Ponle nombre: una vez hayas identificado lo que experimentas, no tengas miedo en ponerle nombre, ya sea una sensación positiva o negativa (miedo, rabia, tristeza, alegría…)
–
Acepta el sentimiento: cuando esa emoción es negativa, lo primero que hacemos de forma instintiva es rechazarla, porque creemos que es algo malo. Este es el error más común, ya que de las cosas que no son inicialmente positivas también se puede aprender.
–
Convive con la emoción: experiméntala mientras dure y, sobre todo, si es algo que no es del todo agradable, intenta convertirlo en algo que sí lo sea. Esto viene derivado primero de la completa aceptación de la sensación, y una vez que la hayas abrazado, es cuando podrás darle un giro de 180 grados.
–
Autoconocimiento y autocompasión: ser amable contigo mismo es la clave de todo el proceso. Sin permitirte sentir, no puedes evolucionar ni ser capaz de establecer unos límites realistas en tu vida. Al contrario, lo que hará es que reprimir todas tus emociones dejes de sentir y sea más complicado alcanzar la felicidad.
–
Reflexiona sobre tus sentimientos: todas las sensaciones tienen un mensaje que enseñarnos y es por lo que Harrison recomienda que lo analicemos a fondo. Qué es lo que nos ha hecho sentir, cómo podemos mejorar esa sensación…esta auto-reflexión nos mostrará mucho sobre nosotros mismos.
–
Responde con cabeza: una vez que hayamos pasado por todos los pasos anteriores, es cuando podemos tener toda la información clave que nos permitirá dar una respuesta adecuada y saludable.
Las preguntas que pueden ayudarte a descubrir si realmente eres feliz con tu vida
|
La felicidad no depende solo de lo material: también está en cómo interpretamos nuestra realidad
En medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana, muchas personas se preguntan si realmente están satisfechas con la vida que llevan. El estrés, los problemas personales, las dificultades económicas o incluso la presión social pueden hacer que aparezcan dudas sobre nuestro bienestar emocional y nuestra felicidad.
Aunque muchas veces asociamos la felicidad con el éxito, el dinero o alcanzar grandes metas, especialistas coinciden en que este estado emocional tiene mucho más que ver con la forma en que interpretamos nuestra realidad y enfrentamos los desafíos diarios.
La felicidad no significa vivir sin problemas, sino aprender a manejar los momentos difíciles sin perder el equilibrio emocional. Por eso, desarrollar una mentalidad positiva y fortalecer la satisfacción personal se ha convertido en una de las claves más importantes para llevar una vida más plena.
¿Qué significa realmente ser feliz?
La felicidad puede tener un significado distinto para cada persona. Para algunos está relacionada con la estabilidad familiar, mientras que para otros se conecta con el éxito profesional, la tranquilidad mental o simplemente disfrutar de las pequeñas cosas del día a día.
Sin embargo, desde un punto de vista psicológico, se puede entender como un estado mental en el que existe armonía entre lo que una persona desea alcanzar y la manera en que percibe su vida actual.
Es decir, mientras menor sea la distancia entre nuestras expectativas y nuestra realidad, mayor será la sensación de bienestar y satisfacción personal.
Además, la felicidad está estrechamente ligada a nuestra capacidad de gestionar emociones, pensamientos y frustraciones. La forma en que reaccionamos ante las situaciones negativas puede marcar una gran diferencia en nuestra calidad de vida.
Hábitos que pueden ayudarte a sentirte más satisfecho contigo mismo
Tener un propósito y sentirse útil
Dedicar tiempo a actividades que entreguen sentido y propósito puede influir directamente en el bienestar emocional. Sentirse útil, avanzar en proyectos personales o trabajar por objetivos concretos ayuda a fortalecer la autoestima y la motivación.
Realizar actividad física
El deporte y el ejercicio no solo benefician al cuerpo. También tienen un fuerte impacto en la salud mental, ayudando a reducir el estrés, mejorar el ánimo y aumentar la sensación de satisfacción después de cada entrenamiento o actividad física.
Aprender a tomarse la vida con humor
Mantener una actitud positiva frente a los problemas puede ser fundamental. Entender que no todo está bajo nuestro control y aprender a enfrentar los errores o contratiempos con una mirada más liviana ayuda a disminuir la ansiedad y la frustración.
Plantearse metas pequeñas y alcanzables
Muchas veces las personas se frustran al enfocarse únicamente en objetivos enormes o difíciles de conseguir. Por eso, expertos recomiendan trabajar con metas a corto plazo, ya que cumplir pequeños desafíos genera motivación, confianza y una sensación constante de progreso.
Las preguntas que podrían revelar si estás conforme con tu vida
Existen ciertas preguntas personales que pueden servir como una guía para reflexionar sobre el nivel de felicidad y satisfacción que sentimos actualmente.
¿Me siento cómodo con la persona que soy hoy?
¿Visualizo un futuro positivo para mi vida?
¿Tengo capacidad para enfrentar problemas sin derrumbarme?
¿Mantengo una actitud optimista frente a las dificultades?
¿Me entusiasma iniciar nuevos proyectos o desafíos?
¿Disfruto compartir con otras personas?
¿Sé controlar la frustración cuando algo no resulta como esperaba?
¿Siento que mi vida se parece a la que imaginaba para mí?
Responder honestamente estas preguntas puede ayudar a identificar aspectos que necesitan atención y también reconocer aquellas áreas donde ya existe bienestar emocional.
La felicidad también se construye día a día
Más que un estado permanente, la felicidad suele entenderse como un proceso constante. Aprender a valorar los pequeños avances, cuidar la salud mental y mantener relaciones sanas son factores que pueden influir profundamente en la percepción que tenemos de nuestra propia vida.
La clave no está en evitar los problemas, sino en desarrollar herramientas emocionales que permitan enfrentarlos de una manera más saludable y equilibrada.
Cómo vivir el presente y dejar de pensar en el pasado
|
El poder del aquí y ahora, esa forma de
vivir conscientemente el presente de forma continua, evitando los
recuerdos negativos de vivencias anteriores. Puede parecer algo sencillo, incluso obvio, pero lo cierto es que ya es una práctica que pocos puedes llegar a hacer de forma habitual.
No vale solo con estar de forma física, sino que nuestra cabeza
es realmente quien lleva el control de todas nuestras acciones y pensamientos. Esa paz mental, que siempre logramos alcanzar, se puede ver ennegrecida por vivencias desagradables que, si nos quedamos anclados en ellas, afectarán a todos los
aspectos de nuestra vida.
¿Qué pasa si solo pienso en el pasado?
Está claro que la capacidad de recordar es parte del ser humano y no podemos hacer nada por evitarla, pero esto se debería de
practicar en casos positivos, de hechos que te hayan pasado y te hayan reportado
felicidad o enseñado alguna lección valiosa.
Realmente el problema surge cuando revivir el
pasado se vuelve una costumbre. Por ejemplo, para recordar a esa persona que te hizo daño, pero que crees que echas de menos, o para
aliviar algún malestar que estamos sufriendo en el presente, comparando nuestra situación actual con alguna mejor que vivimos hace tiempo.
Es ahí cuando comienzan a surgir las comparaciones, que como bien sabemos muchas veces son odiosas, y
entramos en un bucle de negatividad que, si no tratamos a tiempo y salimos de él, puede acabar derivando en situaciones mucho más problemáticas y una tristeza continua.
Cómo practicar el arte del aquí y ahora
–
No te limites: es algo que muchas veces hacemos, incluso de forma inconsciente. Dudamos de nuestras capacidades y nos ponemos barreras a nosotros mismos. Para conectar con nuestro interior, tenemos que dejarnos hacer y sentir, identificando nuestras habilidades.
–
Poner el foco en lo que hacemos: el dispersarse o divagar mientras estás realizando una tarea, nos lleva por caminos secundarios que puede que no sean agradables. Intenta poner toda tu atención y tener la mente ocupada en lo que estás haciendo, no solo para conseguir no pensar en lo que no debes, sino porque también te reportará otros beneficios como ser más proactivo y eficiente.
–
Técnicas que te ayudarán: por ejemplo, la meditación. Es una herramienta súper efectiva en este aspecto y que practicarla con frecuencia, te ayudará a conectar con tu yo interior, a saber lo que quieres y dejar atrás todos esos recuerdos negativos. Y no pongas la excusa de la falta de tiempo, ya que con solo cinco minutos al día puedes notar grandes cambios.
–
Eres más que tus emociones: la naturaleza humana en ocasiones nos doblega a las emociones, sean negativas o no, pero especialmente si lo son. Estas influyen en nuestros pensamientos y saber gestionarlas de forma correcta es esencial para una buena salud mental y el mejor bienestar personal.
¿Los hombres y mujeres amamos diferente?
|
Jorge y Verónica están de aniversario de matrimonio el día viernes. Jorge se ha esmerado en preparar una velada romántica que incluye salir a comer, ver un espectáculo y la reserva de una habitación en un hermoso hotel. Lo único que le preocupa es que debe decirle a Verónica que el domingo desea ausentarse todo el día porque el tiempo está excelente para practicar alpinismo, su hobby preferido, y anticipa que ella se molestará y “lanzará” múltiples argumentos, -que a Jorge le cuesta comprender-, sobre la relación, los niños, su rol de padre, de esposo, su egoísmo, etc…
SANTIAGO.- El dice que adora a Verónica, pero no comprende su punto de vista cuando se trata de disfrutar separado de ella. Jorge se considera un hombre preocupado y que comparte las responsabilidades del hogar, dedicando gran parte del tiempo libre a los niños y a Verónica, pero pareciera que eso no basta. Verónica no es una mujer celosa, es muy inteligente y reconoce que es feliz con él. Entonces, ¿por qué esta reacción desmedida? ¿Por qué ella no puede entender esta necesidad de espacio personal? Muchas veces, por haber cedido a sus reclamos, se ha sentido agobiado en la relación. ¿Será, en el fondo, una persona egoísta… o lo es Verónica?
Estimado lector, si usted es “Jorge” y ha vivido alguna experiencia parecida, compartirá la incertidumbre del protagonista. Si usted es “Verónica”, entenderá claramente su molestia. Para tranquilidad de todos los “Jorges” y “Verónicas” del mundo, este es un fenómeno que guarda más relación con parámetros culturales, que con egoísmo o despreocupación.
Las diferencias entre hombres y mujeres se aprecian en muchos guiones de vida, y eso involucra el tema amoroso. Si bien hombres y mujeres buscan lo mismo, han aprendido a amar de distinta forma por ser parte de dos subculturas diferentes, y por ello adquieren los roles, valores y actitudes que hacen percibir el mundo en forma diferente. Esto significa que en el espacio mental se separan sus miradas generando conflictos comunicacionales, sexuales y psíquicos.
Ampliando lo anterior, algunos expertos identifican dos conceptos fundamentales que ayudan a comprender que gatilla las distinciones en el actuar y el sentir de los hombres y de las mujeres. Hablamos de la fusión y la separación, que serían dos elementos de un mismo continuo.
(Lo sano es poder movilizarse entre una y otra dimensión)
Se dice que las mujeres aprenden a amar para (y desde) la fusión, y los hombres, para (y desde) la separación.
Veamos en qué consisten, cómo influyen en los problemas de pareja y también como integrar ambos aspectos para transformarse en personas más completas.
FUSIÓN Y SEPARACIÓN
La vivencia fusional se experimenta a través de la unión, real o fantaseada, donde se siente una entrega confiada, sin dudas ni temores respecto a que será acogido por el otro. Esto produce gran placer, bienestar, plenitud, etc. que lleva a una cierta pérdida de los límites corporales y de identidad del yo. Hablamos del sentirse unido a través de un abrazo, una caricia, una mirada de aceptación o una entrega sexual que devuelve la sensación de estar completo, acompañado y protegido. Se dice que son remembranzas de la experiencia intrauterina y posteriormente de las primeras sensaciones de placer que comparte el recién nacido con su madre. (Recordemos que un recién nacido no posee aún conciencia para comprender el mundo al que llegó y para él, todo lo que percibe, incluida la madre, es una extensión de su ser).
Por otro lado la vivencia de separación se experimenta como sensación de individualidad y autonomía, marcando la diferencia, y aportando el placer de conocer los propios límites.
El proceso evolutivo humano se desarrolla entre la fusión y la separación, con mayor énfasis en uno u otro según el ciclo vital. En la infancia se requiere mayor fusión, y en la adolescencia es importante la separación para experimentar y buscar la propia identidad. En la etapa de enamoramiento, existe más fusión, pero a medida que se avanza hacia un amor maduro, se requiere tomar contacto consigo mismo, o sea, ir hacia la separación.
A la luz de este análisis podemos decir que ambos elementos son un complemento, y es necesaria una plasticidad mental para moverse entre uno u otro. Veamos otro ejemplo: En una relación sexual vivida con entrega por ambas partes (fusión), una vez que el deseo se satisface, la persona se siente nutrida emocionalmente, y requiere separarse y conectar consigo misma para internalizar la experiencia de bienestar y así poder sentir el placer en su propio cuerpo y soledad (separación).
Por otra parte, también existe un correlato negativo cuando la fusión se percibe como opresión y la separación como abandono y soledad. Muchos de los miedos a amar y problemas relacionales con la pareja, tienen que ver con miedo al atrapamiento o anulación, o sea, miedo a la fusión, o bien, con el miedo a la soledad que se relaciona con la separación.
¿CÓMO ESTOS ELEMENTOS LLEGAN A SER PARTE DEL FUNCIONAMIENTO FEMENINO O MASCULINO?
Culturalmente, a las mujeres se les enseña como valor importante el cuidado a los demás, teniendo este valor más peso que el espacio personal propio. Su valía personal se relaciona con el reconocimiento del otro. Hoy la mujer busca su autonomía económica y laboral, y muchas lo logran con gran éxito, no obstante en muchos talleres de autoconocimiento, aparece camuflado el tema de la autoestima y valía personal como culpas por “ser madres que abandonan a los hijos” o “abandonan el hogar”, “no le dan todo el tiempo que la pareja requiere, etc.”, sin saber cómo manejar ese correlato interno.
De hecho, los cuentos que tradicionalmente son para niñas, (y que se interiorizan como guion o proyecto de vida), tienen el siguiente final “…se casaron y fueron felices para siempre”. Esto desarrolla una fantasía donde para llegar a este punto pueden ocurrir muchas cosas que involucran emociones, conflictos, etc. pero finalmente la protagonista gracias a los roles que desempeña, obtiene el premio de ser amada. O sea, la fantasía de la fusión es que antes del final, pueden haber problemas, pero una vez llegado a éste, (generalmente el final se identifica con la obtención de una relación comprometida como es casarse o convivir), se mantendrá así eternamente, como en un estado inamovible de felicidad conjunta. Obviamente, tal distorsión se reproduce en películas, revistas, libros “del corazón”, etc.
La realidad de las princesas de los cuentos de Hadas
Por el contrario, los cuentos para niños, giran en torno a héroes solitarios cuyo objetivo en la vida es la tarea a realizar. Así como en las historias para niñas, el tema fundamental es el vínculo con otros y especialmente con la posible pareja amorosa, en los cuentos de chicos lo importante es vencer al enemigo, defenderse del otro y cumplir la tarea. Si bien puede aparecer una compañera, realmente el vínculo amoroso se establece con la tarea. Es del caso recordar las historias originales de héroes como “Superman”, “El hombre araña”, “El hombre increíble”, etc.
Este esquema se repite al revisar las jugueterías, donde las niñas tienen muchos objetos para desarrollar su función nutricia de cuidado afectivo: muñecas que lloran, hacen pipí, y se les puede vestir con hermosos trajes para ser objeto de deseo. Los chicos, cuentan con un arsenal de armas sofisticadas y superhéroes o robots con los cuales identificarse.
Ocurre que este guion adquirido en la infancia se transforma en una “programación” que aflora en situaciones críticas, junto a nuestros traumas y frustraciones. Son los “temores inconscientes” , (perderse a sí mismo – que lleva a la búsqueda de la separación-, o perder al otro, -que lleva a la búsqueda de la fusión-), que generan el condicionador más efectivo para rigidizar estas posiciones de fusión o separación, generando muchas veces un juego sutil de chantajes afectivos que engancha a la pareja en una relación patológica y adscrita a roles inamovibles.
Cuando tal situación ocurre, lo más sano es observarnos desde nuestra multiplicidad de roles, (padres, amigos, hijos, amantes), y prestar atención a aquellos aspectos del rol que rigidizamos, (esas ideas rígidas que no dan pie a escuchar otras posturas, y al momento de defenderlas no cuentan con un argumento en el cual sustentarse). Para eso, debemos partir por contactarnos con nosotros y actuar desde nuestra propia consciencia y criterio, al margen de que la respuesta guste o no.
Por suerte, hoy reconocemos una mayor movilidad de los roles. Las mujeres adolescentes y jóvenes, tiene más iniciativa sexual, defienden como un derecho el reconocimiento social y profesional, y los hombres se han replanteado el escenario masculino desde nuevos parámetros de masculinidad, tales como la expresión espontanea de la ternura, vulnerabilidad, y la importancia del mundo de los sentimientos. Lo relevante es no perder este reconocimiento y aprender a amar y vincularse desde esta nueva autonomía individual.
Mónica Briones Illanes
Psicóloga Clínica
Master Sexología y Terapia de pareja
Artículo publicado a través de:
Serpareja – Centro Especializado en Familia y Pareja