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Tú en tu casa y yo en la mía: cómo mantener una relación en tiempos del coronavirus

María José Barrero

Estrés, fricción, tensión. En las últimas dos semanas, las parejas han intentado adaptarse lo mejor que han podido a los nuevos espacios físicos que delimitan las cuatro paredes de una casa, pero también a los nuevos espacios mentales que marca la cuarentena (aquí la risoterapia puede ayudar al confinamiento) . Porque cuando las circunstancias nos obligan a compartir tiempo y espacio, no todo son risas y buenos momentos.

Pero, ¿qué sucede cuando tienen que vivir este período de confinamiento separados, ya sea en la misma ciudad o a cientos de kilómetros de distancia? ¿Es más fácil para los que están acostumbrados a vivir solos? ¿Qué miedos acechan? ¿Cómo se puede contrarrestar esta situación? Nos lo explican dos psicólogas.

“A priori puede parecer más fácil para quienes ya están en una relación a distancia, pero hay que ser conscientes de que no es lo mismo una situación voluntaria en la que puedes decidir cuándo reunirte y hacer planes, o a medio plazo” es forzado Esto puede generar una mayor tensión psicológica y estimularnos a una idea de rebeldía”, explica la psicóloga Aída María Rubio, psicóloga TherapyChat, una aplicación móvil y web de asesoramiento psicológico.

“Si la pareja se está distanciando voluntariamente, ya tienen hábitos de socialización que simplemente seguirán cultivando. La única diferencia es que ellos no pueden planificar cuándo se van a ver porque no sabemos cuándo terminará esa situación”, dice Silvia Congost, psicóloga experimentada en adicciones, emociones, autoestima y terapia de pareja. y autor del libro “A solas” (Zenit).

Esta no es una situación cotidiana y puede sacar lo peor de nosotros”.

Las ganas de verse, de estar cerca y de apoyar al otro chocan en muchos casos con la inseguridad y el miedo, tanto de la crisis sanitaria que estamos viviendo como de la posibilidad de que la relación no aguante tantas tensiones. “Quienes están en relaciones sanas, estables y ya han superado otros problemas y crisis lo tendrán mucho más fácil que quienes recién comienzan y no han tenido la oportunidad de trabajar la confianza mutua”, dice Rubio.

Lo peor, según Silvia Congost, puede ser el miedo, “cuando pienso cosas como ‘si tengo que tenerlo cerca, no puedo…’; ‘¿Cómo se llevará él o ella? ?’, ‘Y si alguien se enferma…’ Si no podemos controlarlo, es más fácil que la situación nos desborde…”, reflexiona. En ese sentido, puede ser más fácil tener un punto de referencia para el Ser pareja no es fácil, pero es posible “expresar lo que sentimos, lo que necesitamos, lo que no soportamos, lo que nos molesta”, dice la psicóloga.

Si lo estamos haciendo bien, saldremos más fuertes, y si lo estamos haciendo mal, deberíamos aprovechar la oportunidad para encontrar un nuevo camino”.

“La comunicación es fundamental –dice Aída María Rubio–. Tiene que ser sencilla, sincera y positiva sin sacar los trapos sucios y tratando de frenar o solucionar los problemas que surjan”, una receta que funciona tanto para las parejas “personales” como para las que están a la distancia. Si en el primer caso solo necesitas levantar un poco la voz y sentarte a hablar, en el segundo caso la tecnología puede ayudar mucho. “Pueden hacerlo de la forma que les resulte más cómoda: con videollamadas, por teléfono, por WhatsApp… Lo ideal es que la situación sea lo más parecida posible a como era antes que no sobresaturen el contacto, pero que no tampoco te quedes corto”.

Y trate de evitar por el momento las situaciones difíciles que seguramente se presentarán. “El miedo nos pone en situaciones límite, y podemos resaltar rasgos de los que no éramos conscientes o reforzar los que ya teníamos, como los celos o la inseguridad”, dice la psicóloga de TherapyChat. Con eso en mente, aconseja mantener la mente ocupada, prestar atención al sueño y la dieta para mantener la mente oxigenada y producir neurotransmisores que la mantengan energizada y evitando pensamientos negativos.

Aunque ahora no es el momento de tomar decisiones drásticas: “Definitivamente tenemos que reconocer lo que no nos gusta, lo que nos molesta, lo que nos hace sentir mal”, admite Silvia Congost. “Entonces, en conclusión. Durante este tiempo podemos decidir qué hacer. Si somos buenos, saldremos más fuertes y si somos malos, debemos aprovechar la oportunidad para forjar un nuevo camino”.

“No es una situación de todos los días y puede sacar lo peor de nosotros mismos”, dice Rubio, “pero una relación hay que evaluarla en circunstancias normales, no en esta. Así que necesitamos una dosis extra de comprensión, evitemos el miedo. .. Y basar la relación en tres pilares sobre los que se asentará todo lo demás: Confianza, Comunicación y Paciencia.” La misma receta que todos podemos utilizar.




4 consejos de psicólogo para que los problemas de fertilidad (y su tratamiento) no afecten a vuestra relación de pareja

silvia vivas

Años de intentar “quedar embarazada” y fracasar pueden ser una fuente de tensión para cualquier pareja. Si a estos estreses se suma el inicio de un tratamiento de fertilidad, ciertamente se puede esperar tensión psicológica en la relación. Lidiar con la incertidumbre, la culpa, la tristeza, el miedo o las expectativas no es fácil. Pero la verdad es que tenían un proyecto juntos y tomaron la decisión de llevarlo a cabo, aunque esa decisión tiene ramificaciones económicas, sociales, laborales y emocionales que los afectarán, sin importar qué tan fuerte sea su vínculo. Para ayudarte a gestionar estas emociones y no afectar a tu relación, hablamos con Rocío Domínguez, Psicóloga de IVI Málaga, quien nos dio estos valiosos consejos para evitar que el tratamiento de fertilidad afecte a tu relación.

Consejo 1. No asumas lo peor: confían el uno en el otro

Las circunstancias son difíciles, pero ustedes se mantienen unidos. “Hay parejas que salen fortalecidas de este proceso. El hecho de que este proceso afecte a todos los niveles no significa que no se pueda enriquecer la experiencia”, dice la psicóloga. Puede que no sean las circunstancias ideales que pensó inicialmente, pero nunca olvide que se tienen el uno al otro.

Si no llega el embarazo deseado, es necesario consultar con expertos y psicólogos que te ayudarán a superar todo el proceso. /

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Consejo 2. Hablad de ello y miraos a los ojos a menudo

Iniciar un procedimiento de fertilidad es vuestro proyecto conjunto y vuestra experiencia pertenece a vuestro ámbito privado como pareja, lo que sin duda os dificulta compartir todo lo que estáis pasando con los que os rodean. Por eso es normal que el tratamiento se convierta en tu monotema al inicio del proceso. Tan normal como que el proceso se alargue en el tiempo, te pasa todo lo contrario que pierdes las ganas de hablar del tema. Pero no importa dónde se encuentre en el camino, nunca pierda la conexión entre ustedes. La comunicación es fundamental para ayudarte a gestionar todo el proceso. Y recuerda que comunicar no es solo hablar. El silencio también expresa sentimientos. A veces, una mirada o tomar de la mano a la pareja en una sesión de asesoramiento es suficiente para aclarar muchas cosas.

Consejo 3. Pide ayuda a los profesionales que te rodean

“Es habitual que las parejas acudan al IVI con fracasos consecutivos y con historias muy largas, lo que es difícil de gestionar, por eso son necesarios psicólogos especializados en reproducción”, explica Rocío Domínguez de IVI Málaga. Si bien es cierto que la persona con la que estás consultando es la que mejor sabe por lo que estás pasando, eso no significa que nadie pueda ayudarte a manejar tus emociones y sentimientos. Los psicólogos de los Centros de Reproducción Asistida están especialmente capacitados para brindarte las herramientas necesarias para ayudarte en este camino.

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Plantas que favorecen la fertilidad.

Consejo 4. Mímate en todo lo que puedas

Es hora de ser más tolerante contigo mismo. Pero tan importante como el cuidado personal es nutrir el vínculo que tienen entre ustedes porque pase lo que pase, los dos estarán juntos. Hagan planes que a ambos les gusten y demuéstrenle cariño a menudo, no solo a través de besos, caricias y palabras, sino también colocando finalmente las toallas en el baño como a ella le gusta, o comprándoles de una vez por todas estas insoportables salsas picantes que le encantan Hay muchas formas de decir “te amo” sin conversaciones ni viajes de fin de semana a París, y las vas a necesitar todas.




5 signos de que vuestra relación de pareja es tóxica y deberías plantearte inaugurar 2021 soltera

silvia vivas

Las parejas pasan por fases, ciclos y altibajos. Pero de eso no hablamos cuando nos referimos a parejas tóxicas. Una relación de pareja tóxica es aquella en la que al menos uno de los miembros sufre mientras que el otro muestra actitudes inaceptables desde el punto de vista del buen trato. El resultado final de mantener una relación tóxica es una baja autoestima y una dependencia emocional altísima. Pero a veces es muy difícil saber si estamos inmersos en una relación así porque la presión que ejerce el otro es demasiado grande. Por lo tanto, no hay nada de malo en reconocer algunos de los síntomas de alarma. Considere estos cinco.

Señales de que estás en una relación de pareja tóxica: Cállate porque no has discutido

Esa intensidad sentimental, digna de una telenovela turca que os hacéis pasar, puede malinterpretarse con pasión, pero en realidad no es síntoma de nada bueno. Si la ronda de peleas y discusiones a lo largo del tiempo ha conseguido minar tanto tu confianza y energía que siempre cedes ante cualquier conflicto y, para no discutir, dices que sí a todo lo que te pide, tienes un grave problema. .

Señales de que estás en una relación tóxica: Él es el rey de los regalos y las promesas

Hay miles de formas de manipular a una persona, y una de las más comunes en las relaciones tóxicas es hacer que el otro se sienta culpable (una forma muy efectiva de librarse de las consecuencias de tus actos cuando estás en medio de una discusión). con tu pareja). . víctimas) y el uso de regalos como una forma de chantaje emocional. El segundo es el más difícil de detectar porque obviamente no le hace la vida difícil a nadie obtener un premio o un regalo. Pero el objetivo del chantajista emocional siempre es salirse con la suya, y en realidad, aunque prometió ir a la boda de tu prima, si vas con él a ese concierto no te apetece ir… al final El no ira.

Señales de que estás en una relación tóxica: Tus cosas son muy divertidas

Pero mucho. Tanto es así que se ríe de tus amigos, se burla de tu hermano y tus problemas nunca son “tan grandes”. Si tú, tu vida, tu entorno y todo lo que te sucede eres el blanco de sus bromas diarias y si le pides que pare, se enfadará y te dirá que no tienes sentido del humor… cuidado.

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3 técnicas de mindfulness que mejoran las relaciones de pareja

Señales de que estás en una relación tóxica: Vives en dependencia de tu estado de ánimo

Cuando está de buen humor, es maravillosa, pero la línea entre los buenos y los malos espíritus es cada vez más estrecha y cambia con el aleteo de una mariposa. Si caminas de puntillas para no ser una molestia porque tu estado de ánimo es tan fugaz y cambiante que nunca sabes con lo que te vas a encontrar en la próxima media hora, estás viviendo una relación tóxica.

Señales de que estás en una relación tóxica: Nunca admitas un error

La culpa de lo que le sucede, ya sea que estacionó lejos o hizo un informe demasiado tarde, siempre recae en los demás y, si es necesario, directamente en usted. Por cierto, sus cambios de humor también son culpa tuya (estaba muy feliz hasta que hiciste o dijiste algo así), que tomó la decisión equivocada de dónde alquilar la casa de vacaciones también es tu culpa y básicamente su equipo de fútbol no lo hizo. ganar, porque tiene que ser. En realidad, lo único por lo que te puedes culpar es por aguantarlo en el 2020 si lo dejas.




Rompe con La Monotonía de Pareja

Estas cansado, agotado y aburrido de tu relación, pero sin embargo amas a tu pareja, descubre cómo recuperar el amor y el deseo en tu pareja aquí en TodoMujeres el Portal femenino de Chile.

Los Primeros Meses en pareja suelen ser los mejores para algunos, se dice que de cierta manera el enamoramiento dura sólo cuatro, es ese proceso en el cual tu pareja no tiene ningún defecto, pasado este tiempo se viene lo más complejo, mantener la relación, la manera más común es hacer cosas que a ambos les gusta y crear una rutina en la cual siempre que se ven hacen lo mismo, esto en la mayoría de las ocasiones forma una relación tortuosa y tediosa. ¿cómo romper este esquema? te lo diré a continuación.

 

cosas-que-marcanPara no terminar siendo una pareja aburrida lo más recomendable es en primer lugar poner de tu parte, hacer cosas que nunca han hecho, ser dulces , inteligentes y creativos en la manera de conquistar, hay que destacar que la conquista no se hace sólo una vez, es algo de todos los días, así como respirar.

Vamos por parte, te gusta pero te aburres demasiado, con él o ella, es evidente lo que hacen y muy predecible, es lógico, si tienes una relación así intenta cambiar, sorprende a tu pareja has cosas inesperadas, pero no dejes que te mate y rompa tu relación algo tan inútil como la flojera y la comodidad.

 

10-habitos-de-parejas-felices-8Ya conoces a tu pareja por años, por ende sabes lo que le gusta, es momento de sorprender, se amable cariñoso, y lo más importante cede cuando estén discutiendo por cosas absurdas. Siempre las peleas se hacen más intensas por que ambos son orgullosos, pero lamentablemente en una relación el orgullo no debe de existir mucho, si se aman todo será posible.

 

El ámbito sexual es otro punto relevante, si ya no tienen los mismos deseos que antes, experimenten cosas nuevas, hoy existe una gama inmensa de productos eróticos con los cuales puedes sorprender y encender la chispa que falta en tu relación, atrévete y verás que todo será mucho más divertido.

 




Girls On Top! 7 tips para montarlo

Cuando la mujer está arriba del hombre durante la relación sexual, puede alcanzar con más facilidad el orgasmo, además de que la estimulación es mucho más sencilla. Sin embargo muchas chicas no se sienten cómodas en esta posición, por eso les dejamos algunos tips súper efectivos para estar arriba de tu chico y conseguir que la relación sexual sea mucho más placentera.


Claudia Kompatzki
ckompatzki@todomujeres.cl

  • No es una carrera. No tienes por qué ir a toda velocidad. Encuentra tu ritmo, porque no sólo vas a terminar exhausta si intentas darlo todo, además puedes aburrir a tu pareja.
  • Varia movimientos. No sólo quieres hacerlo de arriba a abajo, también mueve las caderas hacia adelante y hacia atrás, en movimientos circulares, y todo aquello que le de un poco de variedad al asunto.
  • No te preocupes por cómo te ves. Obviamente la posición hace que te sientas completamente expuesta, pero algo es seguro, al chico le gusta lo que ve; así que no tengas miedo de mostrarlo, tampoco exageres.
  • Usa la cabecera o mejor el sillón. Agarrarte de algo ayuda a mantenerte estable y a dar lo mejor de ti sin tener miedo a caerte.
  • No olvides el contacto visual, pero tranquila tampoco quieres parecer asesina en serie.
  • No tengas miedo de pedir ayuda. Pídele al chico en cuestión que te tome de los glúteos para mantenerse en el mismo ritmo.
  • No te avergüences si pierdes el ritmo. Toma un segundo para recuperarte y comienza de nuevo.



¿Los hombres y mujeres amamos diferente?

Jorge y Verónica están de aniversario de matrimonio el día viernes. Jorge se ha esmerado en preparar una velada romántica que incluye salir a comer, ver un espectáculo y la reserva de una habitación en un hermoso hotel. Lo único que le preocupa es que debe decirle a Verónica que el domingo desea ausentarse todo el día porque el tiempo está excelente para practicar alpinismo, su hobby preferido, y anticipa que ella se molestará y “lanzará” múltiples argumentos, -que a Jorge le cuesta comprender-, sobre la relación, los niños, su rol de padre, de esposo, su egoísmo, etc…

Claudia Kompatzki
ckompatzki@todomujeres.cl

SANTIAGO.- El dice que adora a Verónica, pero no comprende su punto de vista cuando se trata de disfrutar separado de ella. Jorge se considera un hombre preocupado y que comparte las responsabilidades del hogar, dedicando gran parte del tiempo libre a los niños y a Verónica, pero pareciera que eso no basta. Verónica no es una mujer celosa, es muy inteligente y reconoce que es feliz con él. Entonces, ¿por qué esta reacción desmedida? ¿Por qué ella no puede entender esta necesidad de espacio personal? Muchas veces, por haber cedido a sus reclamos, se ha sentido agobiado en la relación. ¿Será, en el fondo, una persona egoísta… o lo es Verónica?

Estimado lector, si usted es “Jorge” y ha vivido alguna experiencia parecida, compartirá la incertidumbre del protagonista. Si usted es “Verónica”, entenderá claramente su molestia. Para tranquilidad de todos los “Jorges” y “Verónicas” del mundo, este es un fenómeno que guarda más relación con parámetros culturales, que con egoísmo o despreocupación.

Las diferencias entre hombres y mujeres se aprecian en muchos guiones de vida, y eso involucra el tema amoroso. Si bien hombres y mujeres buscan lo mismo, han aprendido a amar de distinta forma por ser parte de dos subculturas diferentes, y por ello adquieren los roles, valores y actitudes que hacen percibir el mundo en forma diferente. Esto significa que en el espacio mental se separan sus miradas generando conflictos comunicacionales, sexuales y psíquicos.

Ampliando lo anterior, algunos expertos identifican dos conceptos fundamentales que ayudan a comprender que gatilla las distinciones en el actuar y el sentir de los hombres y de las mujeres. Hablamos de la fusión y la separación, que serían dos elementos de un mismo continuo.

Fusión                                                        Separación
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(Lo sano es poder movilizarse entre una y otra dimensión)

Se dice que las mujeres aprenden a amar para (y desde) la fusión, y los hombres, para (y desde) la separación.

Veamos en qué consisten, cómo influyen en los problemas de pareja y también como integrar ambos aspectos para transformarse en personas más completas.

FUSIÓN Y SEPARACIÓN

La vivencia fusional se experimenta a través de la unión, real o fantaseada, donde se siente una entrega confiada, sin dudas ni temores respecto a que será  acogido por el otro. Esto produce gran placer, bienestar, plenitud, etc. que lleva a una cierta pérdida de los límites corporales y de identidad del yo. Hablamos del sentirse unido a través de un abrazo, una caricia, una mirada de aceptación o una entrega sexual que devuelve la sensación de estar completo, acompañado y protegido. Se dice que son remembranzas de la experiencia intrauterina y posteriormente de las primeras sensaciones de placer que comparte el recién nacido con su madre. (Recordemos que un recién nacido no posee aún conciencia para comprender el mundo al que llegó y para él, todo lo que percibe, incluida la madre, es una extensión de su ser).

Por otro lado la vivencia de separación se experimenta como sensación de individualidad y autonomía, marcando la diferencia, y aportando el placer de conocer los propios límites.

El proceso evolutivo humano se desarrolla entre la fusión y la separación, con mayor énfasis en uno u otro según el ciclo vital. En la infancia se requiere mayor fusión, y en la adolescencia es importante la separación para experimentar y buscar la propia identidad. En la etapa de enamoramiento, existe más fusión, pero a medida que se avanza hacia un amor maduro, se requiere tomar contacto consigo mismo, o sea, ir hacia la separación.

A la luz de este análisis podemos decir que ambos elementos son un complemento, y es necesaria una plasticidad mental para moverse entre uno u otro. Veamos otro ejemplo: En una relación sexual vivida con entrega por ambas partes (fusión), una vez que el deseo se satisface, la persona se siente nutrida emocionalmente, y requiere separarse y conectar consigo misma para internalizar la experiencia de bienestar y así poder sentir el placer en su propio cuerpo y soledad (separación).

Por otra parte, también existe un correlato negativo cuando la fusión se percibe como opresión y la separación como abandono y soledad. Muchos de los miedos a amar y problemas relacionales con la pareja, tienen que ver con miedo al atrapamiento o anulación, o sea, miedo a la fusión, o bien, con el miedo a la soledad que se relaciona con la separación.

¿CÓMO ESTOS ELEMENTOS LLEGAN A SER PARTE DEL FUNCIONAMIENTO FEMENINO O MASCULINO?

Culturalmente, a las mujeres se les enseña como valor importante el cuidado a los demás, teniendo este valor más peso que el espacio personal propio. Su valía personal se relaciona con el reconocimiento del otro. Hoy la mujer busca su autonomía económica y laboral, y muchas lo logran con gran éxito, no obstante en muchos talleres de autoconocimiento, aparece camuflado el tema de la autoestima y valía personal como culpas por “ser madres que abandonan a los hijos” o “abandonan el hogar”, “no le dan todo el tiempo que la pareja requiere, etc.”, sin saber cómo manejar ese correlato interno.

De hecho, los cuentos que tradicionalmente son para niñas, (y que se interiorizan como guion o proyecto de vida), tienen el siguiente final “…se casaron y fueron felices para siempre”. Esto desarrolla una fantasía donde para llegar a este punto pueden ocurrir muchas cosas que involucran emociones, conflictos, etc. pero finalmente la protagonista gracias a los roles que desempeña, obtiene el premio de ser amada. O sea, la fantasía de la fusión es que antes del final, pueden haber problemas, pero una vez llegado a éste, (generalmente el final se identifica con la obtención de una relación comprometida como es casarse o convivir), se mantendrá así eternamente, como en un estado inamovible de felicidad conjunta. Obviamente, tal distorsión se reproduce en películas, revistas, libros “del corazón”, etc.

La realidad de las princesas de los cuentos de Hadas
La realidad de las princesas de los cuentos de Hadas

Por el contrario, los cuentos para niños, giran en torno a héroes solitarios cuyo objetivo en la vida es la tarea a realizar. Así como en las historias para niñas, el tema fundamental es el vínculo con otros y especialmente con la posible pareja amorosa, en los cuentos de chicos lo importante es vencer al enemigo, defenderse del otro y cumplir la tarea. Si bien puede aparecer una compañera, realmente el vínculo amoroso se establece con la tarea. Es del caso recordar las historias originales de héroes como “Superman”, “El hombre araña”, “El hombre increíble”, etc.

Este esquema se repite al revisar las jugueterías, donde las niñas tienen muchos objetos para desarrollar su función nutricia de cuidado afectivo: muñecas que lloran, hacen pipí, y se les puede vestir con hermosos trajes para ser objeto de deseo. Los chicos, cuentan con un arsenal de armas sofisticadas y superhéroes o robots con los cuales identificarse.

Ocurre que este guion adquirido en la infancia se transforma en una “programación” que aflora en situaciones críticas, junto a nuestros traumas y frustraciones. Son los “temores inconscientes” , (perderse a sí mismo – que lleva a la búsqueda de la separación-, o perder al otro, -que lleva a la búsqueda de la fusión-), que generan el condicionador más efectivo para rigidizar estas posiciones de fusión o separación, generando muchas veces un juego sutil de chantajes afectivos que engancha a la pareja en una relación patológica y adscrita a roles inamovibles.

Cuando tal situación ocurre, lo más sano es observarnos desde nuestra multiplicidad de roles, (padres, amigos, hijos, amantes), y prestar atención a aquellos aspectos del rol que rigidizamos, (esas ideas rígidas que no dan pie a escuchar otras posturas, y al momento de defenderlas no cuentan con un argumento en el cual sustentarse). Para eso, debemos partir por contactarnos con nosotros y actuar desde nuestra propia consciencia y criterio, al margen de que la respuesta  guste o no.

Por suerte, hoy reconocemos una mayor movilidad de los roles. Las mujeres adolescentes y jóvenes, tiene más iniciativa sexual, defienden como un derecho el reconocimiento social y profesional, y los hombres se han replanteado el escenario masculino desde nuevos parámetros de masculinidad, tales como la expresión espontanea de la ternura, vulnerabilidad, y la importancia del mundo de los sentimientos. Lo relevante es no perder este reconocimiento y aprender a amar y vincularse desde esta nueva autonomía individual.

Mónica Briones Illanes
Psicóloga Clínica
Master Sexología y Terapia de pareja

Artículo publicado a través de:
Serpareja – Centro Especializado en Familia y Pareja




Cómo entender a los hombres

¿Cómo son?, ¿qué piensan?, ¿cómo actuar para conseguir que tomen en serio una relación? Son algunas incógnitas que se preguntan las mujeres y pocas saben responder

No es nueva la frase que asegura que los hombres son simples, mientras que las mujeres son complicadas y difíciles de entender. Entonces, ¿por qué muchas mujeres no comprenden el comportamiento masculino? El presentador y humorista estadounidense Steve Harvey asegura tener la respuesta.

Claudia Kompatzki
ckompatzki@todomujeres.cl

SANTIAGO.-  “Los hombres tratan a las mujeres como ellas se hacen tratar”. Así de contundente se muestra Harvey en su libroCódigo SeXcreto, un manual divertido, y con algunos toques sarcásticos, fruto de sus años como locutor de radio en los que afirma haber escuchado a muchas mujeres “perdidas, que necesitan una voz que les guíe y que les ayude a lidiar con todo tipo de trucos y engaños que practican los hombres para tener éxito en el amor”.

Lejos de intentar convertirse en un tratado, este libro pretende ser un juego para que, aunque no llegue a ser una auténtica enciclopedia sobre la complejidad masculina, al menos robe una sonrisa a todo el que lo lea.

LOS HOMBRES SÓLO NECESITAN TRES COSAS

“Las mujeres son seres complicados, necesitan muchas cosas. Muchas. Y esperan que un hombre se las dé aunque no le haya dicho cuáles son, y aunque eso que necesitan y desean ahora sea diferente a lo que necesitaban y deseaban hace cinco minutos”, ironiza Harvey en su libro.

“De hecho -prosigue- para que una mujer sea feliz es necesario convertirse en cuatro hombres: un viejo que la abrazará y la dará consuelo, sin sexo? porque no podrá, un feo que hará todo lo posible por ayudarla, llevar los niños al colegio, hacer la compra, lavar el coche?, el semental, ya sabes para qué, y el gay, para charlar todas las horas que quiera”, y aún así, “no es garantía de éxito”, puntualiza divertido.

Sin embargo, añade, los hombres son mucho más simples y sólo necesitan que la mujer les dé tres cosas para ser felices: apoyo, lealtad y sexo.

Y es que los hombres han sido educados para soportar muchas responsabilidades: desde pequeños se les enseña a no llorar cuando se caen, a levantarse del suelo y comportarse “como hombres”, añade.

Se les enseña a ser fuertes, y por eso, de vez en cuando es importante recordarles lo que valen. “A los hombres les gusta impresionar, y sentirse interesantes, esto les impulsa a dar más”, asegura Harvey.

“Cuando era pequeño, todos los domingos me arreglaba, me ponía el traje, mi padre me cortaba el pelo para ir a misa, y cuando me veía mi madre, siempre me decía lo guapo que estaba. Interioricé el mensaje: si me cortaba el pelo y me vestía bien, mamá me haría un cumplido y yo saldría con los hombros atrás y la cabeza en alto”, recuerda con ilusión.

La lealtad es el segundo punto indispensable en una relación, explica Harvey, que una mujer demuestre que está orgullosa de su hombre.

“Es importante, por ejemplo, que cuando vayan caminando y vean a otro hombre guapo, alto, con estilo, nos aprieten la mano y nos digan desde el fondo del corazón, no quiero a ninguno de esos, para mí sólo tú importas”, comenta. “Bueno -puntualiza-, aunque no sea del todo cierto, es lo que deseamos oír”.

Y por último, el tercer elemento que todo hombre necesita es el sexo, no hay nada en el mundo que les guste más y sin lo que puedan vivir porque para los hombres, el sexo es su forma de vida, “es tan necesario como el aire que respiran”.

“Esas son las tres cosas que necesitamos. Si una mujer le da estas tres cosas, el hombre estará dispuesto al día siguiente a ir a la guerra a luchar por ella”, señala Harvey.

¿COMPROMISO O DIVERSIÓN?

El autor dedica en su libro un capítulo en el que revela la táctica de los hombres a la hora de ligar con una mujer. Afirma que prácticamente desde el primer momento en que un hombre tiene contacto con una mujer ya sabe si ésta va a ser alguien con quien querrá comprometerse o si, por el contrario, se tratará de una relación pasajera y sin ningún futuro.

Harvey compara su forma de ligar con la pesca, pues un hombre -dice- “sólo pesca por dos razones: por diversión, es decir, para pescar un enorme salmón, luego hacerse la foto con él, presumir delante de sus amigos, y devolverlo al mar, o bien “para llevárselo a casa, rebozarlo, freírlo y comerlo”.

Conquistar a una mujer es el mismo proceso. Si una mujer no tiene reglas, no tiene compromisos, no exige nada en especial a los hombres que conoce, no pone límites ni tiene respeto por sí misma, un hombre comprenderá al momento que puede obtener lo que quiera, “en un principio estará contento porque ha conseguido lo que deseaba, pero no le ha costado esfuerzo, así que después de conseguirlo se irá”.

Si por el contrario, una mujer sabe perfectamente lo que quiere, no está dispuesta a dar su número de teléfono a la mínima, “no se entrega con facilidad y pone límites, los hombres sabrán que, si la quieren, tendrán que luchar”.

“No es el hombre el que determina si eres un pez que devolverá al mar o si eres un tesoro que cuidará toda la vida: eres tú”, apunta.

En este sentido, si se ríe de los límites que pone la mujer, si a menudo llega tarde sin avisar, si no presenta a su chica a sus amigos o a su familia o si su conversación es superficial?, Harvey da un consejo: “Olvídate, está de pesca deportiva y no quiere nada serio”.

“TENEMOS QUE HABLAR” Y OTRAS SITUACIONES QUE TEMEN LOS HOMBRES

“Tenemos que hablar” suele ser la frase más amenazante e inquietante que todos los hombres temen.

“En cuanto pronuncian esas palabras, nuestras defensas se encienden, las herramientas de reparación salen de su estuche, el sudor fluye y repasamos con detalle lo que cada cosa que hicimos la semana pasada para saber si cometimos un error”, se ríe Harvey.

En lugar de eso, sería preferible que una mujer comenzara la conversación con un “amor: no es que haya pasado algo, pero me gustaría hablar sobre esto”, una frase más sutil que no despierte las alertas masculinas.

Otra de las situaciones que más temen los hombres es cuando la mujer espera de ellos el apoyo que recibirían de una amiga.

En este sentido, comenta, cuando una mujer comparte un problema con su amiga, recibirá de ella su apoyo, su comprensión, e “iniciarán juntas una conversación con ejemplos que demuestren que ambas han pasado por lo mismo y que desde el inicio de los tiempos siempre ha sido así”.

Sin embargo, un hombre es mucho más escueto, tarda diez segundos en dar una solución al problema y puede provocar, sin ser su intención, que la mujer sienta que no es comprendida ni escuchada de igual manera.

“Un ejemplo: una mujer ha traído la misma blusa que tú al trabajo; mientras que tu amiga te preguntará que cómo es posible que haya pasado eso, se interesará por el color de la blusa, y te convencerá de que seguro que a la otra mujer le quedaba fatal, la conversación con un hombre sería más o menos la siguiente: -Hoy estaba en mi mesa y ¿sabes qué? ¡Vi a Tanya que iba hacia la cafetería con la misma blusa que yo!, a lo que el hombre respondería: -Pues ya no te la pongas”, bromea.

Estos son sólo algunos de los consejos incluidos en este manual divertido y muy provocador que Harvey espera que ayude a todas las mujeres que quieren triunfar en el amor, o si no, al menos que sirva para pasar un buen rato.

Y es que al final, asegura Harvey, los hombres no son tan complicados como parecen, simplemente las mujeres tienen que conocer cómo funcionan para poder anticiparse a ellos.

 




Reconocida psicóloga estadounidense entrega 6 claves para entender a las mujeres

Los hombres eternamente se han quejado de que las mujeres son complejas y difíciles de entender. Pero esta tarea puede ser más simple de lo que parece, si se lleva a cabo con algo de empatía.


Claudia Kompatzki
ckompatzki@todomujeres.cl

SANTIAGO.- Así lo afirma Barbara Markway, doctora en psicología clínica reconocida en Estados Unidos, que escribió un interesante artículo al respecto en el portal especializado Psychology Today, donde expuso algunas claves para que “ellos” puedan entender a las féminas.
1. Haz que se sienta conectada
“Las mujeres quieren asegurarse de que la relación está en tierra firme. Después de un período de separación (incluso de un día), establece esa cercanía tan pronto como sea posible, y todo después fluirá más libremente”, dice la experta.
Eso sí, esto no quiere decir que tengas que postergar por completo tus propias necesidades. “Por ejemplo, si vienes a casa agotado de un largo día de trabajo y tu pareja quiere hablar, trata de decirle algo como: ‘Me alegro mucho de verte, te eché de menos’” y enseguida cuéntale que estás cansado y necesitas unos minutos para relajarte antes de que puedan hablar con calma.
2. No ignores los problemas
“Si no estás seguro de lo que le pasa a tu pareja en un momento dado, está bien preguntarle”, dice la experta y recomienda decir algo como “Pareciera que estás muy enojada. ¿Te gustaría contarme?”, en lugar de sólo preguntarle “¿qué te pasa?”…porque ya sabes la respuesta.
3. Si tu pareja está menos interesada en el sexo que tú, prueba con un poco de empatía.
En lugar de tomar el rechazo como algo personal y presionarla para tener relaciones sexuales más seguido, considera las posibles razones que pueden no tener nada que ver contigo, dice Bárbara.
Ella recomienda ser sensible a problemas del pasado (traumas, trabas, malas experiencia, etc), así como a sus temores. Escúchala.
4. Piensa cuánto trabaja tu pareja
Si la ves cansada con frecuencia, piensa cuánto contribuyes en labores como cocinar, ir de compras, limpieza del hogar, lavado de la ropa y cuidado de los hijos, independiente de si ella trabaja dentro o fuera del hogar. Da ideas y ayuda a que reduzca su carga.
5. Permite a tu pareja expresar sus temores, y apóyala en situaciones difíciles.
“Las mujeres se sienten empoderadas por sus relaciones significativas. Tu actitud de preocupación contribuirá al éxito de tu pareja en el logro de sus metas. Ella no te necesita para disuadirla de sus miedos, o resolver sus problemas: ella sólo quiere que la escuches y comprendas”, explica.
6. Entiende que la comunicación es un proceso.
La experta dice que debes “mirar los problemas de comunicación como una invitación a seguir hablando, seguir escuchando, y, finalmente, resolver las cosas”.
“Tú y tu pareja pueden comunicarse de manera muy diferente, pero el potencial está todavía ahí para llegar a niveles aún más altos de comprensión e interés”, agrega.