Miro Tuki Otus nació y vive actualmente en la Isla de Pascua. Fue una de las fundadoras del Ballet que llevó los bailes y la cultra Rapa Nui a muchos lugares cdel mundo entero. estuvo algunos años en Santiago por los estudios de su hijo, pero ambos decidieron volver para siempre a sus “tierras mágicas”
Llorana, muy buenas tardes Mirto. Cuéntanos primeramente un poco de tu vida, de tus padres, de tu historia.
Ok. Mira, mis padre es Taverio Tuki Pahoa. Mamá es Elena Otuatán. Somos cinco hermanos. Siempre hemos vivido aquí en la Isla de Pascua, aunque yo estuve radicada en Santiago un largo tiempo porque tenía que acompañar a mi único hijo, que se fue a estudiar a la capital.
Estuviste viviendo en Santiago, pero decidiste volverte definitivamente a la Isla
“Así es, me quedé aquí en la isla definitivamente porque cuando comenzaron todos los problemas que han habido en Santiago, asaltos y todo eso, no quería esa vida para mi hijo, su esposa y mis nietas. Lo conversamos y decidimos regresar y retomar nuestra vida en la Isla de Pascua es más tranquilo. Hay problemas, es cierto, como en todas partes, pero la tranquilidad y la paz es impagable. Tú no dejas con llave la casa, tú dejas todo abierto, te vas a la playa y no te prreocupas, porque nadie va a entrar a tu casa, no se pierde nada, incluso los vehículos, tú los puedes dejar con las puertas abiertas, no pasa nada puedes dejar tu cartera en cualquier parte y cuando vuelvas a buscarla va a estar donde mismo y con todo lo que tenga adentro”
Para ustedes, con costumbres tan diferentes, fue muy sacrificado vivir en Santiago
Si, por ejemplo tuve que dejar la casa que teníamos en la Isla para poder comprar algo para vivir allá en la capital y acostumbranos a un modo muy diferente de mirar la vida. Yo me lo llevé a Santiago cuando terminó el séptimo básico y la verdad es que tuvimos casi que apernder a vivir de nuevo. A andar en micro, por ponerte un caso, porque acá en la Isla todo está cerca y uno va caminando a donde sea. En Santiago, no, sólo micro o taxi, porque todo está muy lejos. Pero en todo caso, el sacrificio valió la pena, porque Uko mi hijo se desarrolló personal y profesionalmente, formó su propia familia y ahora, de regreso, encontró prontamente trabajo en la isla y hoy por hoy es una autoridad en materia de turismo, lo que me llena de orgullo”.
¿En qué trabajabas en Santiago?
“Encontré, por suerte, un buen trabajo en la Municipalidad de Providencia. Daba clases de baile y me iba bien, pero un día llegó un señor que era un excomandante y tenía una Inmobiliaria. Necesitaba alguien que se hiciera cargo de la post venta y me ofreció que me fuera a su empresa. Y ahí estuve trabajando a cargo de los edificios pilotos hasta que decidimos regresar a la Isla. El último edificio que tuve a mi cargo fue en San Diego, con Avenida Mata, tenía 23 pisos y ahí me pilló el terremoto del 2010. Fue el susto más grande en todo el tiempo que viví en la capital. Pensaba que el edificio se iba a caer, pero por suerte la construcción era muy buena y solamente sufrió algunos daños pequeños, pero aguantó muy bien, en cambio otros de por ahi cerca se fueron al suelo. Con respecto a las personas con las que tuve la fortuna de trabajar, ebo ser agradecida, porque también encontré gente muy buena en Santiago, como las que te mencioné”
Tú naciste en la isla con tus cuatro hermanos, tengo entendido. Nunca pensaste, como tu hijo, en venirte a estudiar a Santiago?
“No, la verdad que no, porque en mis tiempos eso era más difícil. Imagínate que teníamos una escuelita en la que sólo se estudiaba preparatoria, no había humanidades -lo que llamaríamos ahora enseñanza media- y yo hice tres veces la sexta preparatoria, para no quedarme en la casa sin hacer nada. Ahora, afortunadamente eso cambió y ya se puede cursar hasta cuarto medio. Ahora, quien quiera seguir en la Universidad debe irse a Santiago o Valparaíso”
Me dijiste que hacías clases de baile en la Municipalidad de Providencia. Me imagino que bailes polinésicos.
“Si, claro. Yo bailaba desde muy niña en la isla, fui una de las fundadoras del ballet de la Isla de Pascua, que estaba a cargo de Luis Patera, mi profesor. Viajamos mucho llevando la cultura Rapa Nui a otros país. El primero fue Nueva Zelanda, el segundo tendría que haber sido Fiji, pero íbamos como parte de la delegación del General Pinochet y no nos dejaron desembarcar. Pero después tuve la suerte de volver a ir de gira y ahí si conocí Fiji”
¿Qué otras cosas recuerdas de la niñez, Mirto?
“Eramos una familia pobre, casa no veíamos la plata, el dinero nada. Porque aquí no se compraba nada, todo era trueque. La Armada de Chile estaba a cargo de la isla y la única escuelita a cargo de una congregación de monjas, no sé exactamente cual. Ellas nos hacían clases y recuierdo que eran muy castigadoras, no la pasábamos bien. Usábamos para ir al colegio un delantal, que era hecho con un saco de harina, los cintillos que hacía la abuela con ramas de los árboles y no usábamos zapatos, íbamos a pata pelada al colegio. Mi papá y mi hermano mayor trabaaban en la Armada y le pagaban con la mitad de un cordero al mes para cada uno. Con eso nos teníamos que arreglar para comer y con lo que cosechaba la abuela. No teníamos harina, por lo que no conocíamos el pan y lo reemplazábamos por el camote, un fruto que se da mucho en la Isla. Otra cosa muy difícil fue apernder a hablar en castellano, porque nosotros sólo hablábamos Rapa Nui. esa era una de las cosas que más le molestaba a las monjas, porque no nos entendía y ahí nos castigaban. Tampoco teníamos agua, por suerte como llovía mucho se juntaba agua de lluvia en unos pozos que estaban cerca del mar y allá tenía que ir toda la familia con baldes para poder traer agua a la casa. Fueron años muy difíciles y yo sé lo que sufieron mis antepasados. Por suerte eso ahora cambió, ahora hay de todo en la Isla y tanto mi hijo como mis nietas no tienen esas dificultades”
Recuerdas como comenzó a poblarse y a crecer la Isla?
No exactamente, porque cuando yo volví el 2011 ya estaba todo cambiado. Me resultaba irreconocible e incluso había lugares a los que ni siquiera sabía como llegar, en circunstancias que cuando niña recorría toda la isla caminando. Varias primas me invitaban a su casa y no tenía dea como poder hacerlo. El crecimiento de la población comenzó, pienso yo, cuando LAN estableció vuelos semanales a la Isla. Así comenzaron a llegar los turistas y muchos de ellos se enamoraron de Rapa Nui yse quedaron a vivir aquí para siempre”
Obviamente la isla creció gracias al turismo y hasta el día de hoy vive de la llegada de los turistas, pero en tu caso qué prefieres? ¿La vida en la isla como era antaño o la de ahora?
La de antaño sin lugar a dudas, créame que prefiero eso, la gente era más sana, más cariñosa, hoy en día ya todo vive del dinero, y antiguamente no, prefiero esa época mía, no importa que hayamos sido pobres, que anduviéramos a pata pelá, usando calzones de sacos de harina, aún así prefiero esa época, prefiero, porque era muy bonita, había mucha unión entre los Rapanui, se conversaba más, se cantaba, era muy lindo, pero ahora no, ahora veo que los isleños siempre están con el signo peso en los ojos, que los niños se han criado con mucha tecnología, cada uno tiene el famoso celular que es para ellos más importante que su propia familia.
Para terminar, no te puedo dejar de preguntar Mirto por la magia que tiene Rapa Nui
Mira, la isla es muy bonita, la Isla de Pascua, es tranquila, es encantadora para los turistas, pero hay que estar viviendo uno aquí para poder disfrutar de esta maravilla, porque efectivamente esta isla tiene mucho de mágica. Es un todo que transmite una radiación diferente a quienes pisan esta tierra. Seguramente es la fuerza que trasnmiten los Moais. Te cuento que yo nunca supe como llegaron. Porque mi padre y mis abuelos decían que siempre estuvieron donde ahora están. Yo los conocí de un poco más grande, porque no se podía llegar caminando por la distancia, había que ir a caballo y el viaje era largo. Hoy no es así, por supuesto, hay tour y todo eso. Pero la magia sigue siendo la misma, se mantiene igual a pesar del paso del tiempo. Y creo que nunca va a desaparecer. Lo dicen los turistas en cuanto llegan por primera vez. Se bajan del avión y se dan cuenta que están respirando un aire distinto, cargado de magia, cargado de poderes, cargado de sabiduría”.
Como isleña, que les dirías a los turistas que piensan visitar la Isla de Pascua este verano?
“Yo les diría, ven a la isla de Pascua, ven porque es muy lindo su paisaje, ven a conocer nuestra cultura Rapa Nui, ven a sentir la magia de su tierra, ven a impresionarte con la majestuosidad de sus moais. Pero ven y respeta nuestras tradiciones, obedece nuestras leyes, si te dicen que a determinado lugar no pueden ir los extranjeros, no vayas; Entre todos, los que vivimos acá y los que llegan como turistas, debemos cuidar esta maravilla que nos entregó la naturaleza. Es nuestro deber con los Dioses y nuestros antepasados”
Bueno, nosotros le recordamos que la entrevista llegó a ustedes gracias al financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional de la Región Metropolitana. Hasta pronto.
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- La publicación de esta entrevista fue posible gracias al financiamiento del Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y del Consejo Regional Metropolitano












